Quienes habitualmente viajamos a Extremadura tenemos una máxima cuando lo hacemos en tren: sabes cuándo te subes, pero no cuándo llegarás a tu destino. La última semana nos ha cambiado un poco la percepción. Ahora, puedes saber cuándo te subes, no tener muy claro cuándo llegarás a tu destino y, además, tampoco estar seguro de en qué condiciones lo harás.
Que se lo digan a estos viajeros de Renfe.
De pie. Mañana de domingo. Los pasajeros se suben al tren pero allí se dan cuenta de un problema: sus asientos están ocupados. Es la historia que traía el diario extremeño Hoy cuando la semana pasada estaba a punto de terminar.
25 personas que viajaban en el servicio de Media Distancia Madrid-Sevilla que pasa por las ciudades extremeñas de Cáceres y Mérida tuvieron que hacer su trayecto de pie por «una incidencia operativa», en palabras de Renfe. En una jerga más sencilla: un error en la venta de billetes. Y es que la compañía había puesto a la venta más asientos de los que estaban disponibles porque el tren, a su vez, tenía la mitad de las plazas habituales.
Tres coches. El problema, al parecer, es que el tren que circula habitualmente en esta línea cuenta con seis coches disponibles para viajeros. Sin embargo, el pasado domingo el servicio se hizo con sólo tres trenes pero se vendieron la misma cantidad de asientos. Esto provocó que en algunos casos se duplicara la venta de asientos.
Cuentan en el medio que estos pasajeros fueron conscientes del error una vez que llegaron a su asiento y comprobaron que estaba ya ocupado. Fue entonces cuando en Renfe comprendieron el error. Se habían vendido los mismos billetes que habitualmente pero la capacidad del tren era de un 50% menos.
Devoluciones. El medio también señala que la propia Renfe confirmó el error y que se le devolverá el dinero a los pasajeros afectados. Así mismo, se trató de reubicar en nuevos trenes a quienes ya habían comprado el billete y no tenían plazas para los siguientes servicios. O, más bien, dos personas habían comprado esa misma plaza.
No es la primera vez que la compañía devuelve el dinero a los pasajeros por no haber cumplido con los criterios mínimos esperados en materia de comodidad durante el viaje. Eso sí, en ocasiones donde la compañía no se ha mostrado proactiva desde el primer momento, algunos pasajeros han tenido que reclamar el dinero durante años como es el caso de una pasajera que viajó sin aire acondicionado entre Zaragoza y Barcelona en pleno verano.
Todo lo que puede pasar, pasará. Si hubiera un listado en el que se recogieran todas las incidencias que vive Renfe, es posible que el tren extremeño no encabece la lista. Más que nada porque, si observamos los datos, el volumen de circulación comparado con muchos otros lugares de España es muy bajo.
Pero si algo puede pasar en un tren, pasará en el extremeño. Y es que hemos visto de todo:
Pocos avances. Y además de todos los problemas de fiabilidad, desde Extremadura hace años que se quejan de la falta de puntualidad en los trenes y los pocos avances que se han podido observar durante décadas. De hecho, no ha sido hasta diciembre de 2025 cuando Cáceres y Badajoz, dos de las pocas capitales de provincia en una misma comunidad autónoma que no están unidas por una autovía, han recibido un tren de alta velocidad.
Y es que hasta el año pasado, el Madrid-Badajoz obligaba a hipotecar la misma cantidad de tiempo que en la década de los años 70, consecuencia de vías que todavía están sin electrificar y pasos de una sola vía para ambos sentidos de circulación.
La solución debería llegar con el AVE a Lisboa.
Foto | Kabelleger



