Home economyHipotecas con aval familiar: errores que pueden afectar a toda la familia según un notario

Hipotecas con aval familiar: errores que pueden afectar a toda la familia según un notario

by markoflorentino@icloud.com


El acceso a la vivienda en España se ha convertido en uno de los principales obstáculos para los jóvenes. Ante la dificultad para reunir ahorros o cumplir con los requisitos bancarios, cada vez más familias recurren a una fórmula habitual: avalar a sus hijos en la compra de una casa. Sin embargo, lo que comienza como un gesto de apoyo puede derivar en consecuencias económicas, fiscales y legales de gran calado, tal y como advierten expertos y fuentes del sector notarial.

Un gesto cada vez más frecuente

La falta de ahorro previo y el endurecimiento de las condiciones hipotecarias han provocado que muchos compradores necesiten respaldo familiar. En este contexto, el aval se presenta como una solución rápida para mejorar la solvencia ante el banco.

Según datos recientes que desvelaba ABC, una parte significativa de los compradores jóvenes requiere ayuda familiar para acceder a una hipoteca, ya sea aportando dinero o firmando como avalistas o incluso como deudores.

Sin embargo, esta práctica, lejos de ser inocua, implica asumir una responsabilidad financiera que en muchos casos no se comprende en toda su magnitud.

Qué significa realmente avalar

Desde el punto de vista jurídico, avalar implica comprometerse a responder de la deuda en caso de impago del titular. Es decir, el avalista habitualmente los padres se convierte en garante del préstamo hipotecario.

Tal y como explican los compañeros de ABC, esta figura supone que el banco cuenta no solo con la vivienda como garantía, sino también con el patrimonio del avalista.

En la práctica, además, lo habitual es que las entidades incluyan cláusulas que eliminan ciertas protecciones del avalista. Esto significa que el banco puede reclamar directamente la deuda sin necesidad de agotar primero las vías contra el deudor principal, equiparando en muchos casos la responsabilidad de ambos.

Riesgo patrimonial y de por vida

Uno de los aspectos más desconocidos es que el aval no desaparece fácilmente. La obligación se mantiene hasta que la deuda queda completamente saldada o el banco acepta liberar al avalista, algo que no siempre ocurre.

Esto implica que, durante años o incluso décadas, los padres pueden ver comprometido su patrimonio presente y futuro. Incluso situaciones personales como una ruptura de pareja del hijo pueden complicar el escenario, manteniendo el aval aunque cambien las circunstancias del préstamo.

Además, el aval queda registrado en la Central de Información de Riesgos del Banco de España (CIRBE), lo que puede limitar la capacidad de endeudamiento del avalista.

El aval público puede llegar a cubrir hasta el 25% de la hipoteca. Foto: Xb100 - Freepik.El aval público puede llegar a cubrir hasta el 25% de la hipoteca. Foto: Xb100 - Freepik.
El aval público puede llegar a cubrir hasta el 25% de la hipoteca. Foto: Xb100 – Freepik.

El papel clave del notario

En este contexto, la figura del notario adquiere especial relevancia. No solo interviene en la formalización de la hipoteca, sino que también asesora sobre las implicaciones legales del aval.

Desde el ámbito notarial se insiste en la necesidad de comprender bien lo que se firma. En particular, se alerta de una práctica frecuente: que los padres no figuren solo como avalistas, sino como deudores solidarios.

Esta diferencia es crucial. Mientras que el avalista responde de forma subsidiaria, el deudor solidario asume la deuda en igualdad de condiciones que el titular.

El peligro de la donación encubierta

Uno de los riesgos más recientes señalados por expertos y el propio sector del notariado tiene que ver con Hacienda. Cuando los padres firman como deudores en una hipoteca de una vivienda que no les pertenece, la Agencia Tributaria puede interpretar esta operación como una donación encubierta. Esto puede derivar en sanciones y en la obligación de pagar impuestos no previstos.

Para evitarlo, se recomienda documentar adecuadamente la ayuda familiar, por ejemplo, mediante un préstamo formal entre padres e hijos, preferiblemente ante notario, lo que aporta seguridad jurídica y evita problemas fiscales.

Alternativas y precauciones

Ante estos riesgos, los expertos aconsejan valorar otras opciones antes de recurrir al aval. Entre ellas, destacan los programas públicos de apoyo o fórmulas que reduzcan la necesidad de garantías adicionales.

En cualquier caso, si se opta por avalar, es fundamental: Analizar la capacidad real de asumir la deuda, revisar todas las cláusulas del contrato, diferenciar entre avalista y deudor solidario y contar con asesoramiento profesional, especialmente de un notario

Una decisión que requiere reflexión

Avalar a un hijo puede parecer un acto de confianza y apoyo familiar, pero implica una responsabilidad legal equiparable, en muchos casos, a contraer la propia hipoteca.

En un mercado inmobiliario cada vez más exigente, la ayuda familiar seguirá siendo clave. Sin embargo, expertos y notarios coinciden en un mensaje claro: antes de firmar, es imprescindible comprender todas las consecuencias. Porque, como advierten, lo que comienza como una ayuda puede acabar convirtiéndose en una carga financiera de largo recorrido.






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