El director general del grupo Vivendi, Arnaud de Puyfontaine, ha rechazado que el Gobierno español y Telefónica le presionaran para que vendiese su paquete accionarial del 12% en el grupo Prisa a los inversores afines a Moncloa. En una entrevista concedida a la Agencia EFE este miércoles, el directivo ha indicado que su voluntad es seguir en el editor de El País y que quiere aumentar sus inversiones en España, pero no se ha decantado por ninguno de los dos bandos en la lucha por el control de la compañía de medios española.
El pasado 15 de marzo, una información del diario francés Le Point indicó que el ministro de Transformación Digital, Óscar López, y el presidente de Telefónica, Marc Murtra, se reunieron en París con Puyfontaine -en el marco de la cumbre europea de Inteligencia Artificial de mediados de febrero- y le exigieron que vendiese su participación en Prisa, bajo la amenaza de retirar la publicidad de Telefónica en su filial Havas si no accedía a dejar las acciones en manos de los «amigos» del Ejecutivo español. López y la operadora de telecomunicaciones indicaron que la reunión se produjo, pero que nunca se habló del editor de medios.
Del mismo modo, en su entrevista con EFE, De Puyfontaine dijo que «es falso» que hubiera recibido presiones para que influyeran en la gestión de Prisa, al igual que rechazó que le hubieran amenazado con la no continuidad de los contratos publicitarios de Telefónica con Havas, filial de Vivendi. «No he recibido amenazas de ningún tipo», aseguró, antes de añadir que «en mi posición, en caso de haber recibido amenazas, habría reaccionado de una forma muy diferente».
Reunión en París
Respecto del encuentro, recordó que con Óscar López se vio «unos minutos» en una mera toma de contacto «cordial» dentro de los muchos encuentros que mantuvo durante la Cumbre sobre Inteligencia Artificial que se desarrolló en París el 10 y el 11 de febrero. «No he tenido contactos ulteriores con el Gobierno», advirtió. Sí mantuvo una reunión de trabajo con Marc Murtra, ya que mantienen «una estrecha colaboración desde hace muchos años». «Tuvimos una conversación muy valiosa sobre el futuro de nuestra relación, incluido el trabajo que Havas ha realizado para Telefónica a lo largo de los años», recalcó.
El directivo deslizó además su molestia por verse involucrado en temas políticos, como ya había adelantado THE OBJECTIVE hace unas semanas «Soy un empresario que no quiere estar asociado a situaciones políticas de ningún tipo. Políticamente, soy agnóstico», dijo. Por el contrario, indicó que Vivendi quiere trabajar «por su proyecto empresarial», con la mentalidad de desempeñar «el papel maduro de un inversor maduro» en líneas con sus objetivos empresariales dentro del potencial de la
compañía. Eso sí, dejó claro que no quieren hacerse con el control del grupo.
Sin embargo, De Puyfontaine no aclaró si se decantará por alguno de los bancos en conflicto. Ni señaló si apoyará la continuidad de Joseph Oughourlian como presidente no ejecutivo de Prisa o sobre qué posición podrían tomar en la próxima junta general de accionistas. Sin embargo, su apoyo ya no es necesario, ya que el presidente del grupo español ha logrado más del 50% de apoyos tras la última ampliación de capital y la conversión de bonos.
Vivendi y Prisa
De hecho, THE OBJECTIVE publica este miércoles que los afines del Gobierno han desechado la posibilidad de desbancarle mediante una mayoría accionarial y preparan una oferta por los medios del grupo (El País y Cadena Ser) en torno a los 400 millones de euros. Un plan que pasa porque Oughourlian utilice este dinero para cancelar deuda y luego se desprenda de Santillana para abonar el montante restante y ganar unos 200 millones de euros. Una negociación que -al tener el 50% del capital- solo se tendría que realizar con el presidente no ejecutivo y sin ningún otro accionista como podría ser Vivendi.
Sobre la posibilidad de que Prisa lanzara un canal de televisión, el germen de las disputas accionariales de Prisa, indicó que «se trata de proyectos que requieren una gran inversión de capital y que son más que inciertos». «La prioridad de las prioridades es, ante todo, poder garantizar la sostenibilidad y la solidez» de Prisa, cuya situación financiera, aunque ha mejorado «sigue siendo frágil», debido a su deuda, concluyó.
Vivendi mantiene un 1% del capital de Telefónica, ante lo que De Puyfontaine indicó que las telecomunicaciones «ya no forman parte del negocio principal» de su grupo, centrado en medios, comunicación y el negocio editorial, por lo que están en un «proceso de reflexión» sobre su continuidad en el sector. Vivendi está presente en España a través de Havas, la editorial Anaya, la productora Bambú, el estudio de videojuegos Gameloft Barcelona o la cadena de tiendas Relay en estaciones o aeropuertos. Es por ello que el director general ha indicado que están «muy interesados» en explorar otras posibilidades de ampliar su presencia en España.