El Ministerio de Hacienda que preside Arcadi España mantiene que la situación en la Agencia Tributaria se desarrolla con total normalidad y niega la existencia de una crisis interna. Sin embargo, la salida de Soledad Fernández de la dirección general de la Agencia Tributaria (AEAT), puesto que ocupaba desde 2022, muestra el impacto que la crisis política está teniendo en el organismo.
El escenario cuenta con varios frentes abiertos, entre ellos las controversias que afectan al expresidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, al hermano del actual presidente, David Sánchez, la presión judicial, el debate territorial con Cataluña y un creciente malestar laboral que se ha intensificado durante los dos últimos años.
Además, la dimisión de Soledad Fernández llega en uno de los momentos más complicados para Hacienda: con la Campaña de la Renta recién terminada, con la Agencia Tributaria cuestionada por su actuación en los casos de corrupción que afectan a Zapatero y David Sánchez, y con el debate sobre las cesiones fiscales a Cataluña sobre la mesa.
A ello, hay que sumar las críticas de los propios inspectores y la huelga de los empleados, lo que apunta a que la dimisión de uno de los pesos pesados de la Agencia Tributaria no responde a una simple casualidad.
La actitud de Hacienda con Zapatero y David Sánchez
La crisis política del PSOE, con el expresidente del Gobierno y el hermano de Pedro Sánchez como protagonista, ha sido uno de los focos de tensión más señalados por los funcionarios, tal y como recoge El Español.


Hacienda todavía no se ha personado en la causa abierta contra Zapatero, pese a que el juez de la Audiencia Nacional, José Luis Calama, le ofreció hacerlo como parte perjudicada tras el hallazgo de las joyas. El expresidente afronta ahora una pieza separada por presunto delito fiscal y de contrabando, y la AEAT mantiene silencio sobre sus intenciones.
El otro protagonista es David Sánchez, hermano del presidente del Gobierno. El informe de la Agencia Tributaria que lo eximía de responsabilidad fiscal llegó a la jueza sin la firma de ningún funcionario, lo que obligó a reclamar después la identidad de quienes lo habían realizado.
Según ha señalado un fiscalista que dirigió la Agencia durante el Gobierno de Mariano Rajoy, mencionado por el diario anteriormente citado, el documento contenía contradicciones y podría apuntar incluso a un posible delito de prevaricación.
Cataluña y los empleados, el otro frente abierto
La Asociación de Inspectores de Hacienda, la organización mayoritaria, lleva meses denunciando el proceso de traspaso del IRPF a la Agencia Tributaria de Cataluña (ATC), dentro del marco del nuevo modelo de financiación pactado con la Generalitat. El objetivo final de ese proceso es que la ATC asuma toda la gestión, inspección, recaudación y sanción del impuesto para los residentes catalanes.
Los inspectores han señalado que esta decisión carece de respaldo legal y que vulnera los principios de igualdad y solidaridad recogidos en la Constitución Española. También ha advertido del derroche de recursos públicos al duplicarse las estructuras administrativas sin que exista, a su juicio, una justificación económica sólida.
Otro de los frentes son los empleados. En el año 2024, varios sindicatos protagonizaron un encierro en el propio despacho de Soledad Fernández para protestar por la falta de medios de la plantilla. Hace apenas unas semanas, los trabajadores de la Agencia Tributaria fueron a la huelga convocada por CSIF, en plena fase presencial de la Declaración de la Renta, uno de los momentos de mayor carga de trabajo del año.


Los empleados piden un refuerzo de la plantilla de al menos un 17%, hasta alcanzar los 33.000 empleados, mejoras en las condiciones laborales y una revisión de la carrera profesional. Los propios trabajadores han avisado de que las movilizaciones no han terminado y que volverán a activarse cuando acabe el periodo vacacional.
Más cambios
Los cambios en la cúpula de Hacienda podrían no haber terminado. Según El Español, los directores de Recaudación e Inspección, Manuel Trillo y Virginia Muñoz, se presentaron hace meses a una oposición para convertirse en consejeros de Finanzas en el Exterior.
Aunque el proceso sigue sin resolverse, en la Agencia Tributaria se da por hecho que ambos obtendrán plaza, lo que dejaría aún más debilitada la dirección del organismo en un momento especialmente delicado.