La tarifa regulada del gas se prepara para afrontar el próximo jueves una de las mayores subidas de su historia. La TUR (Tarifa de Último Recurso) podría encarecer la factura de los hogares con calefacción de gas un 54% a partir del 1 de octubre, según los cálculos de la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), en plena escalada de los precios del gas en los mercados internacionales.
Para un hogar medio con calefacción y un consumo anual de unos 9.000 kilovatios hora (kWh), el recibo pasaría de alrededor de 600 euros a unos 910 euros al año, lo que supone un sobrecoste de aproximadamente 310 euros. Otros cálculos, como los del comparador energético Hello Watt, elevan todavía más el impacto y sitúan en el 71,5% el incremento del precio del gas en la TUR a partir de octubre.
La magnitud de la subida se explica por la particular fórmula con la que se revisa la tarifa regulada. La revisión de octubre incorpora por primera vez desde el inicio del conflicto en Oriente Próximo el coste del gas destinado a los meses fríos, que tendrá un peso del 46,7% en el cálculo del aprovisionamiento.
Y ese gas llega mucho más caro que hace un año. Los futuros utilizados en la fórmula se sitúan actualmente en torno a 78,9 euros por megavatio hora (MWh), frente a los 33 euros de octubre de 2025. Es decir, el precio se ha multiplicado por más de dos en apenas un año.
La consecuencia será especialmente visible en la TUR 2, la modalidad destinada a hogares con consumos anuales de entre 5.000 y 15.000 kWh. Según la OCU, el precio de la energía pasará de 4,12 a unos 6,95 céntimos por kWh, un incremento cercano al 69%.
El golpe sobre la factura será menor que el aumento del coste de la energía porque el recibo incluye otros componentes, como el término fijo, el alquiler del contador y los impuestos. Aun así, la subida será considerable.
Hello Watt calcula que el coste del propio gas se disparará un 111,3% en octubre, mientras que el precio total del kWh aumentará un 71,5%. El término variable podría alcanzar así los 7,07 céntimos por kWh, por encima de los 6,75 céntimos registrados en enero de 2023, hasta ahora el máximo histórico.
El gas que hasta ahora no se veía en la tarifa
El fuerte repunte tiene que ver con el funcionamiento de la fórmula de la TUR. La tarifa regulada no incorpora de la misma manera la evolución del gas durante todo el año: las revisiones de octubre y enero tienen en cuenta el precio del gas, mientras que durante primavera y verano la fórmula presta atención principalmente a la evolución del petróleo.
Eso ha permitido que el encarecimiento registrado en los mercados internacionales durante los últimos meses no se haya trasladado completamente a la tarifa regulada. Ahora, con la llegada del otoño y el nuevo año gasista, ese coste entra de lleno en el cálculo.
A la presión del gas se suman además un petróleo más caro y un euro más débil. La referencia utilizada por Hello Watt para el Brent se sitúa en una media de 99,4 dólares por barril durante los últimos seis meses, mientras que el euro cotiza en torno a 1,152 dólares.
Presión al Gobierno para frenar la subida
La fuerte subida de la TUR llega además en vísperas de que el Gobierno apruebe, previsiblemente el martes, su nuevo decreto anticrisis para hacer frente al repunte de los precios provocado por el recrudecimiento del conflicto en Oriente Próximo.
La vicepresidenta segunda, Yolanda Díaz, y los sindicatos CCOO y UGT han reclamado recuperar la llamada excepción ibérica, el mecanismo que España y Portugal aplicaron entre junio de 2022 y diciembre de 2023 para contener el impacto del gas sobre el mercado eléctrico.
La medida permitía limitar el precio del gas utilizado por las centrales eléctricas a la hora de calcular sus ofertas en el mercado mayorista. Las centrales seguían comprando el gas al precio de mercado y recibían posteriormente una compensación por la diferencia respecto al precio limitado.
La propuesta, sin embargo, se encuentra con la oposición del sector eléctrico. La Asociación de Empresas de Energía Eléctrica (Aelec), que agrupa a compañías como Endesa, Iberdrola y EDP España, considera que las condiciones actuales son diferentes de las que llevaron a activar el mecanismo en 2022.
La patronal recuerda que entonces el gas llegó a marcar el precio de la electricidad alrededor del 75% de las horas, mientras que actualmente lo hace en menos del 15%. Por ello, defiende que intervenir de nuevo el mercado eléctrico podría terminar trasladando costes a consumidores que no están expuestos directamente a los precios mayoristas.
El Ministerio de Economía tendrá ahora que decidir si incorpora alguna medida en el decreto anticrisis antes de que la nueva revisión de la TUR entre en vigor el próximo jueves.