Telefónica presentó este viernes unos resultados del primer trimestre de 2026 que batieron las previsiones de los analistas gracias al buen desempeño de las filiales en España y Brasil; y que también reflejaron una reducción del apalancamiento, que suele ser un punto muy vigilado por el mercado en el caso de la operadora española.
En concreto, Telefónica anunció unos ingresos de 8.127 millones de euros, por encima de los 8.083 esperados; un ebitda de 2.836 millones de euros, superior a los 2.786 previstos; y un margen ebitda del 34,9 %, versus el 34,5 % anticipado.
El resultado neto fue negativo por el impacto de la venta de las filiales de Chile, Colombia y México, pero, si excluimos ese efecto, se situaría en 386 millones de euros, superando los 257 que habían calculado los expertos.
En cuanto a la deuda, se redujo en 1.482 millones de euros en el trimestre hasta situarse en 25.342 millones de euros.
Un trimestre operativamente sólido gracias a España y Brasil
Esto llevó a los analistas a interpretar que el inicio de 2026 ha sido operativa y comercialmente sólido para Telefónica, en una visión positiva que compartieron los inversores, impulsando las acciones de la operadora alrededor de un 7 % en bolsa, este jueves.
“Telefónica presentó un sólido informe del primer trimestre de 2026, modestamente por encima del consenso”, escribió Arnaud Camus, analista de Bestinver.
Asimismo, los expertos destacaron el buen comportamiento de las filiales de España y Brasil, favoreciendo el desempeño favorable a nivel de grupo.
“Brasil volvió a ser el gran motor del grupo y España mostró señales de fortaleza comercial”, apuntó al respecto Javier Molina, analista de mercados de eToro.
En el caso de España, registró unos ingresos de 3.233 millones de euros, 30 por encima de lo previsto por el consenso; mientras que Brasil se anotó 2.511 millones, frente a los 2.460 millones anticipados.
Otros puntos favorables de los resultados de Telefónica fueron el mantenimiento de las guías de futuro ofrecidas por la compañía, lo que aporta visibilidad a los inversores, así como la confirmación del dividendo (que fue recortado en el pasado, provocando un fuerte castigo en el valor).
Las desinversiones afearon la foto a Telefónica
No obstante, no todos los datos reflejados en el balance de resultados de Telefónica fueron positivos.
Por el contrario, las desinversiones en Latinoamérica hicieron un roto en las cuentas, al suponer un impacto contable de 798 millones de euros en el beneficio.
“El resultado neto ha incumplido previsiones, al tener unas pérdidas por operaciones discontinuadas mucho más elevado de lo esperado”, dijo Iván San Félix, experto de Renta 4.
De hecho, aunque el mercado ha mirado más el negocio subyacente que el beneficio neto reportado (afectado por ese cambio de perímetro), este es uno de los factores que impiden el despegue de la acción a largo plazo, a ojos de Molina.
“Las pérdidas en Hispam siguen frenando a la acción”, escribió.
Falta la historia de crecimiento en Telefónica
De hecho, las mejoras reportadas, la estabilidad en el negocio y la positiva ejecución son insuficientes para justificar una visión más positiva sobre las acciones de la compañía a largo plazo, en opinión de los analistas, pues sigue faltando lo más importante, a juicio de los expertos: una historia de crecimiento.
«Probablemente, (estos resultados) no sean lo suficientemente transformacionales por sí solos como para impulsar una revalorización importante», ha reflexionado Camus sobre la empresa que preside Marc Murtra.
Molina ha coincidido con él: “El mercado sigue dudando de la capacidad del grupo para acelerar crecimiento”.
Es decir, la mejora operativa es reconocida, pero todavía insuficiente para provocar una gran revalorización bursátil, más allá de la buena acogida de corto plazo.
Así las cosas, tanto Bestinver, como Renta 4 Banco y Bankinter tienen las acciones de Telefónica en mantener, con precios objetivo alrededor de los 4 euros.
Como ellos, el 58,1 % del consenso apuesta por mantener las acciones de Telefónica, por un 16,1 % que prefiere comprar y un 25,8 % que cree que es momento de vender.
El precio objetivo de consenso se sitúa en los 3,96 euros por acción. Las acciones de Telefónica suben un 16 % en el año y cotizan sobre los 4 euros.