Home economyLa alimentación también se ajusta a la inflación: más lentejas en la mesa española

La alimentación también se ajusta a la inflación: más lentejas en la mesa española

by markoflorentino@icloud.com


El precio de la ternera en los supermercados españoles continúa su escalada y se aleja cada vez más del coste de las legumbres, uno de los alimentos más asequibles de la cesta de la compra. Así lo refleja un nuevo informe elaborado por la organización Madre Brava a partir de datos de la consultora Euromonitor, que revela que la diferencia de precio entre la carne de vacuno y las legumbres secas ha aumentado un 48 % en los últimos cinco años.

En 2020, la distancia entre ambos productos era de 6,99 euros, mientras que en 2025 ya alcanza los 10,37 euros. El estudio apunta a que el encarecimiento de la carne responde a una combinación de factores económicos y estructurales. El aumento de los costes energéticos, el precio de los fertilizantes y piensos para el ganado, los efectos del cambio climático y la inestabilidad geopolítica derivada de conflictos internacionales como la guerra en Ucrania o la tensión en Oriente Medio.

La ternera, cada vez más inaccesible

El informe destaca que los precios de la carne han aumentado de media 1,56 euros desde 2021, aunque el incremento es mucho más pronunciado en la carne de vacuno. En el caso de la ternera, la subida alcanza los 3,96 euros en apenas cinco años, con un incremento superior al 40 %.

Actualmente, el precio medio de la carne ha pasado de 6,42 euros en 2021 a 7,98 euros, una tendencia que está impactando directamente en los hogares españoles, especialmente en aquellos con menor capacidad adquisitiva.

“La inflación no es neutral, entiende de clases sociales. El problema no es solo que las familias con menores ingresos destinen una quinta parte de su presupuesto a la alimentación, sino que ya están en el límite y no pueden permitirse gastar más”, asegura Zinnia Quirós.

Quirós defiende que aumentar la producción y el consumo de legumbres en España permitiría combinar ahorro económico, valor nutricional y sostenibilidad ambiental.

Las legumbres resisten la inflación

Frente al fuerte encarecimiento de la ternera y otras carnes, las legumbres han mantenido una evolución mucho más estable. Según el estudio, las legumbres en conserva apenas han subido 0,33 euros en cinco años, pasando de 1,44 a 1,77 euros. En el caso de las legumbres secas, el aumento ha sido de solo 0,38 euros, desde los 2,57 hasta los 2,96 euros.

Esta estabilidad ha convertido a las legumbres en una de las opciones más económicas para las familias en un momento marcado por la presión inflacionaria sobre los alimentos básicos.

Los expertos alertan, además, de que los factores que impulsan la subida de la carne podrían agravarse en los próximos años. La producción de fertilizantes depende en gran medida del gas natural y productos como la urea, uno de los fertilizantes más utilizados en Europa, han registrado aumentos de entre el 30 % y el 40 % desde el inicio del conflicto en Irán.

Beneficios para la salud y el medio ambiente

Más allá del ahorro económico, el informe pone el foco en las ventajas nutricionales de las proteínas vegetales. Las legumbres aportan proteína de calidad, contienen menos grasas saturadas que muchas carnes y son una fuente importante de fibra, inexistente en la carne.

Diversos estudios relacionan su consumo habitual con una menor incidencia de enfermedades cardiovasculares, diabetes tipo 2 y algunos tipos de cáncer. Además, una alimentación más saludable podría reducir hasta un 20 % el gasto sanitario público.

Desde el punto de vista ambiental, Madre Brava sostiene que apostar por dietas más ricas en proteínas vegetales es una de las herramientas más eficaces para reducir las emisiones del sistema alimentario, incluso con un impacto climático potencialmente superior al de determinadas inversiones en energías renovables.

Un consumo todavía insuficiente

Pese a sus ventajas económicas y nutricionales, el consumo de legumbres en España sigue lejos de las recomendaciones nutricionales. Según el Informe anual del consumo alimentario en España 2024, cada ciudadano consume una media de 3,36 kilos al año, muy por debajo de los 11,5 kilos recomendados.

La organización también advierte de otra contradicción. Aunque España consume menos legumbres de las necesarias, la producción nacional apenas cubre un tercio de la demanda interna.

El papel de los supermercados

Madre Brava considera que los supermercados tienen un papel decisivo para revertir esta situación y facilitar que las legumbres recuperen protagonismo frente a productos como la ternera.

Entre las medidas propuestas destacan mejorar la visibilidad de las proteínas vegetales en las tiendas, ampliar el surtido de legumbres y desarrollar formatos adaptados al consumo actual, como platos preparados o productos listos para consumir.

La organización plantea además que, de cara a 2035, los supermercados avancen hacia un reparto de ventas compuesto por un 60 % de alimentos de origen vegetal y un 40 % de productos de origen animal.

“Son ellos quienes tienen el poder, y con él, la responsabilidad de hacer que la buena comida sea la opción más fácil y asequible al entrar en la tienda”, concluye Quirós.






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