Empezaremos con emociones fuertes esta prueba: el Alpine A390 GT es uno de los coches eléctricos más interesantes que puedes comprar. Y, pese a ello, lo verás poquísimo por las calles.
Contaban hace unas semanas en la versión británica de la revista Car que desde que se presentara a finales del año pasado, se están fabricando menos dee 250 Alpine A390 al mes. Porsche, en cambio, vende tres veces más Macan en cada uno de esos meses… sólo en Reino Unido.
Las cifras de ventas no son un problema, asegura Francois Provost, CEO del Grupo Renault, en ese artículo. Provost cree que el coche «es realmente bueno» y es consciente de que están relanzando una marca mítica que necesitará (y aquí está lo más interesante) «un viaje de 20 años. Tal vez sea yo quien haga la mitad del viaje, pero no mataré la marca, el ADN, el activo por estar demasiado nervioso».
Es un rayo de esperanza en un mercado que avanza deprisa, que está corriendo cuando a cabeza pide correr. Alpine tiene delante de sus ojos cómo ha ido el relanzamiento de DS, que vuelve a estar dentro de Citroën. Relanzar una marca tan de nicho como Alpine obliga a quien haga esa apuesta a sostenerla durante más de dos décadas. Quizás tres. Sólo pasado ese tiempo veremos si la inversión ha dado resultado. Por el camino, aseguran, no quieren tirar los precios porque eso daña su imagen de marca.
No se puede ser premium con precios no premium.
Para ser premium hay que ofrecer un producto premium. Y vaya si el Alpine A390 es o no un producto premium.


Ficha técnica del Alpine A390 GT
|
Alpine A390 GT |
|
|---|---|
|
TIPO DE CARROCERÍA. |
Crossover de cinco plazas |
|
MEDIDAS Y PESO. |
4,615 metros de largo, 1,885 metros de ancho, 1,525 metros de alto y 2,708 metros de distancia entre ejes. 2.199 kg de peso. |
|
MALETERO. |
532 litros |
|
POTENCIA MÁXIMA. |
295 kW (401 CV) |
|
CONSUMO WLTP. |
18,7 kWh/100 km |
|
DISTINTIVO AMBIENTAL. |
Cero emisiones |
|
AYUDAS A LA CONDUCCIÓN (ADAS). |
Exigidas por la Unión Europea. Control de crucero adaptativo con centrado en el carril. Cámaras 360º. |
|
OTROS. |
Alpine Portal construido sobre Android Automotive, compatible con Android Auto y Apple CarPlay. Pantalla de 12,3 pulgadas para el cuadro de instrumentos y de 12 pulgadas para la central en disposición vertical. |
|
HÍBRIDO ELÉCTRICO. |
No. |
|
HÍBRIDO enchufable. |
No. |
|
eléctrico |
Sí. Versión GT con 295 kW (401 CV) y batería de 89 kWh útiles. |
|
precio y lanzamiento |
Ya disponible desde 67.500 euros. |
Amigo petrolhead, tenemos que hablar
Ofrecer ese producto premium se siente nada más entrar en el habitáculo. Aunque la disposición del cuadro de instrumentos del Alpine A390 GT que tenemos entre manos tiene cierto «regusto a Renault», los materiales que tenemos a mano están bien ensamblados y funcionan bien al tacto. Brillan los plásticos blandos y de tacto agradable. Por encima, incluso, de compañías alemanas (hola BMW, Audi, Mercedes) que parecen haber descuidado un poco el trato al cliente en este rango de precios.
El punto deportivo lo pone un volante con un buen tacto (la disposición y los botones son los mismos que nos encontramos en los coches de Renault, lo que es una buena noticia) y al que se añaden dos botones. A la derecha, un selector para los modos de conducción para cambiar a golpe de dedo gordo. A la izquierda una suerte de manettino con el que regular la frenada regenerativa. Una solución más vistosa que práctica. Mola cómo queda pero las levas son una solución menos estética pero más efectiva.
En la columna central, los tres botones para seleccionar la transmisión dan otro punto más deportivo. Se acompaña todo ello de un sistema de infoentretenimiento construido sobre Android Automotive pero que juega con una estética propia, muy cuidada y agradable. A los clásicos menús que vemos en otros modelos del grupo Renault se añaden menús propios con interfaces que muestran la temperatura de algunos elementos del coche como la batería, las ruedas o las G que estamos sufriendo cuando utilizamos el coche en modo track.



El botón overdrive que desata toda la potencia del Alpine A390 GT
Todo está medido para que disfrutes acelerando y te dejes llevar. Aquí brilla un botón rojo para el overboost. Pequeño y de tacto genial, desata presionándolo toda la potencia del coche, sin ambages. Acompaña un sonido propio de nave espacial y una interfaz en el cuadro de instrumentos que simula una suerte de «modo túnel».
Dejando pulsado el botón, el coche se lanza desbocado hacia adelante. Tiene su propio tiempo de acción (apenas dura 10 segundos) pero es suficiente para sobrepasar, con mucho, los límites legales en carretera y meternos en un buen lío si no levantamos el dedo a tiempo.
Cuando me lo explicaron pensé que esto era más propio de un videojuego que de un coche. Pensaba también que no me gustaría. Cuánto me equivocaba. Una vez vives la experiencia por primera vez es complicado no recaer una y otra vez en la tentación. Es increíble cómo el Alpine A390 GT encuentra tracción, da igual si lo pulsas a baja velocidad saliendo de una curva o como solución a un adelantamiento cuando ya circulas a alta velocidad. El coche sale disparado.
Pero lo mejor, sin ninguna duda, es que el Alpine A390 GT es mucho más que un coche eléctrico rapidísimo. Estamos hartos de ver propuestas de coches eléctricos que alcanzan velocidades absurdas en fracciones de tiempo aún más absurdas. Estamos cansados de explicar que eso, por sí mismo, no tiene por qué entenderse como deportividad y que un coche puede ser muy rápido y al mismo tiempo muy poco interesante.
Alpine ha conseguido otra cosa y tiene doble mérito. Desde el primer Alpine, el Alpine A110 original, la compañía ha basado su estrategia de marca en la ligereza. Los modelos que llegaron con el paso de los años trataron de mantener intacta esa filosofía de apuntar a un mercado premium con sus propios argumentos: deportividad basada en la ligereza. La filosofía se mantuvo con la vuelta del Alpine A110 actual.
Con el coche eléctrico, la compañía tiene un reto mayúsculo porque el peso de la batería atenta directamente contra esta idea. Y también con la de tener un coche muy bajo para ganar estabilidad en el paso por curva.
Es casi increíble cómo Alpine pasa por encima de todos estos problemas para hacer sentir ligero a un coche de 2.199 kg. Puedes creerlo, no es exagerado. Asusta la capacidad que tiene lanzarte al vértice de una curva, frenar con fuerza, meter volante y pasar exactamente por donde quieres. Al salir, pisar el acelerador y sentir que el coche te redondea lo que queda viraje saliendo disparado porque, contra toda lógica, ha encontrado motricidad cuando menos lo esperabas.


Es posible porque el A390 GT llega con 401 CV que se reparte entre tres motores eléctricos. Alpine no da la potencia de cada uno de ellos pero sí sabemos que el delantero impulsa a todo el eje mientras que los dos traseros lo hacen de forma independiente en cada rueda.
Es el conocido Alpine Active Torque Vectoring. Este sistema reparte la potencia en cada momento en función de la demanda, actuando como una suerte de sistema autoblocante. Es decir, si enfrentamos una curva a derecha, es capaz de reducir el par entregado a la rueda trasera derecha y mandar más potencia a la izquierda para que el coche rote sobre sí mismo con mayor facilidad.
Pero, además, también actúa cuando no estamos acelerando, en este caso aumentando la frenada regenerativa que actúa sobre esa rueda derecha y dejando más libre la izquierda para facilitar el giro. Para tener una imagen clara en la cabeza, es como cuando haces piragüismo. Puedes girar a derechas dando paladas en la izquierda repetidamente o, más rápido, hundiendo la pala derecha. Cuanto más la hundamos, más velocidad perderemos pero más rápido giraremos sobre nosotros mismos. En el canal de Youtube PowerArt puedes encontrar la explicación con imágenes y cómo parte del peso del Alpine A390 GT «desaparece».
El resultado, como decíamos, es buenísimo y viene apoyado por unos frenos de disco ventilados de 365 mm delante y 350 mm detrás que muerden muy bien. El tacto al hundir el pie es bastante bueno pero se nota cierta duda del coche sobre qué tipo de frenada hacer, si regenerativa o física con las pinzas. A los mandos, el resultado es el mismo pero en el pie se nota cómo el pedal duda ligeramente y se mueve algún milímetro. Es una sensación que sólo he encontrado al frenar con mucha fuerza y que no me ha hecho dudar sobre la efectividad de la frenada pero el resultado no es completamente limpio.


Consumos, qué más dan los consumos
Todo este festival de aceleraciones y frenazos tiene su parte negativa. Y lo que es peor, también tiene su parte negativa cuando hablamos de una conducción más relajada.
Y es que disfrutando mucho de la conducción en una carretera de montaña, el consumo del Alpine A390 GT se puede ir fácil a los 30 kWh/100 km e incluso superarlo. A velocidades de crucero de 120 km/h, el consumo se ha movido entre 22 y 24 kWh/100 km, dependiendo de las cuestas que nos encontráramos por el camino.
Son consumos altos. El problema es que si habláramos de un deportivo puro de combustión, el consumo podríamos casi dejarlo a un lado pero en este caso el mayor problema es que obliga a que nos detengamos un rato. ¿Cuánto? El coche carga a un máximo de 190 kW y promete pasar del 15 al 80% de capacidad en 29 minutos.




Es decir, con los consumos anteriores y su batería de 89 kWh de capacidad, podemos hacer una primera parada cuando llevemos entre 300 y 350 kilómetros. Entonces nos pararemos casi media hora y tendremos por delante entre 250 y 300 kilómetros disponibles. Siempre presuponiendo el consumo a 120 km/h de 22-24 kWh/100 km.
Esos consumos se consiguen con un control de crucero adaptativo muy bien trabajado y que se desenvuelve bien en autopistas y vías rápidas. En líneas generales, el funcionamiento ha sido correcto, con frenadas y aceleraciones que podrían estar más cuidadas pero no es un coche que se sienta ni inseguro ni intrusivo en la conducción.
La conclusión de Xataka
El Alpine A390 GT es, con diferencia, el coche con el que mejor me lo he pasado este año. Sin ninguna duda. Porque en un mercado donde el automóvil tiene al sobrepeso, especialmente entre los coches eléctricos, es increíble cómo se desenvuelve en la carretera sin perder un ápice de comodidad en vías rápidas.
¿Es su consumo su punto negro? No, creo que donde se queda corto es en potencia de recarga. A este tipo de coches no les pido consumo y extrema eficiencia, prefiero que carguen lo más rápidamente posible y que, aunque me obliguen a detenerme porque pesa el pie derecho, me detenga lo mínimo imprescindible.


El Alpine A390 GT es una excelente alternativa a un Porsche Macan. En nuestro caso probamos la versión Turbo que aceleraba como un demonio y es un devora millas en autopista. Pero en carretera revirada, el Alpine A390 GT es mucho más divertido. Y, esto ya a modo personal, es mucho más atractivo (de hecho, gana mucho en vivo).
Sí, el consumo es alto pero si lo que buscas es un eléctrico para pasarlo bien en el día a día, ese condicionante de la carga rápida quita menos de lo que da todo el coche en su conjunto.
Alpine está construyendo de nuevo la marca. El Alpine A390 GT ha sido un paso acertado en el camino. Es probable que no venda mucho. Pero ojalá se mantenga intacta esa intención de mantener la apuesta durante 20 años. Es la única manera de sacar adelante la propuesta. Si es así, tenemos muchas ganas de seguir probando los próximos lanzamientos de los franceses.
Fotos | Xataka
