Home technologyBuscamos vida extraterrestre desde hace décadas. Según estos astrobiólogos, llevamos todo ese tiempo haciéndolo mal

Buscamos vida extraterrestre desde hace décadas. Según estos astrobiólogos, llevamos todo ese tiempo haciéndolo mal

by markoflorentino@icloud.com


Estamos acostumbradísimos a escuchar que alguien ha encontrado posibles signos de vida en el espacio. Luego nunca se encuentra vida, pero el rastro parece estar ahí. Todos esos hallazgos suelen acabar siendo falsos positivos, algo con lo que los astrobiólogos están más que familiarizados. Sin embargo, según un estudio que se acaba de publicar en Nature Astronomy, podrían estar pasando por alto los falsos negativos y eso sí que sería grave.

Pasar la vida de largo. Lo que señalan los autores de este estudio es que los falsos negativos podrían ser más comunes de lo que pensamos. Es decir, muchas de las veces que se concluye claramente que no hay vida en un lugar del espacio, podría ser que sí existiese, pero se hubiese pasado de largo sin detectarla. 

Las causas. Podría haber tres motivos por los que se dan esos falsos negativos. Por un lado, que no se preserven huellas de vida. Es decir, existe o ha existido, pero no ha dejado un rastro detectable. También podría ser que esa huella sea difícilmente detectable. O, quizás, que los métodos que se usan para detectarla tengan limitaciones. 

En esa línea, los autores del estudio ponen un ejemplo. Imaginemos que hay un ser vivo que, a través de sus reacciones metabólicas, genera algún gas que se entienda como rastro de vida. Quizás oxígeno o metano. Pero imaginemos también que hay una actividad geológica en ese lugar que capta ese gas del ambiente. No daría tiempo a medirlo. Por eso, habría que abarcar la detección de vida desde otros puntos.

Los riesgos. Hay dos riesgos principales de no prestar atención a los falsos negativos. Por un lado, se le estaría restando prioridad a instrumentos que ayudarían a encontrar aún más rastros de vida. Si no encontramos nada que justifique su desarrollo, limitamos las posibilidades de seguir buscando. Por otro lado, si no se busca vida adecuadamente, se podrían explotar recursos de otros planetas en los que se encuentre dicha vida. La destruiríamos antes de saber ni siquiera que existió. 

Soluciones. Estos científicos creen que la búsqueda de patrones mediante inteligencia artificial podría ser una opción. Si hasta ahora los métodos habituales no han funcionado, quizás habría que pedirle a un algoritmo que detecte patrones que nos han pasado desapercibidos para encontrar nuevas vías de búsqueda. 

En esa misma línea, también habría que estudiar mejor el terreno y prestar atención a anomalías. Por ejemplo, si en un planeta se detecta un tipo de oxidación poco convencional, inexplicable con lo que conocemos en la Tierra, podría ser que estuviese asociada a alguna forma de vida. Quizás no se parezca a la oxidación que llevan a cabo los seres vivos terrestres, ¿pero quién dice que deba ser igual? Hay que pensar fuera de la caja.

Combinar distintos tipos de trabajo. En definitiva, estos científicos consideran que para buscar vida adecuadamente hay que combinar experimentos de laboratorio con modelización y trabajo de campo. Pero, sobre todo, es importante cambiar las preguntas que nos hacemos. 

¿Y si se ha encontrado ya? En 2019, un ex científico de la NASA contó en un artículo para Scientific American que, según él, su agencia encontró vida en Marte, pero la destruyó sin querer. Supuestamente, todo ocurrió en la década de 1970, en un experimento que formaba parte de la misión Viking. Este consistía en depositar nutrientes en el suelo y comprobar si se producían gases típicos de la descomposición microbiana. Después, para asegurar que no fuese casualidad, repetirían el proceso, pero añadiendo al suelo una sustancia letal para organismos vivos. En ese caso, no se deberían producir los gases. Y no, no se produjeron, así que había algo vivo generando los gases. 

Fue una gran noticia, pero la NASA no llegó a publicar ese resultado, porque al intentar replicar el experimento dio negativo. En ciencia es muy importante replicar los resultados, así que concluyeron que debió ser un falso positivo. Sin embargo, este ex miembro de la NASA, Gilbert V. Levin, considera que destruyeron la vida sin querer y por eso no pudieron replicarlo. Esta no deja de ser una anécdota. Lo más probable es que, efectivamente, no hubiesen encontrado vida. Sin embargo, esta historia demuestra que siempre estamos más predispuestos al falso positivo que al falso negativo. Habría que cambiar un poco el foco. Quizás así encontremos por fin algo de vida más allá de nuestro propio planeta. 

Imágenes | Eric Erbe y Christopher Pooley (imagen ilustrativa de E.coli, no tiene que ver con el estudio)/ Brett Ritchie (Unsplash)

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