España no importó ningún megavatio de gas natural licuado (GNL) procedente de Rusia en el mes de septiembre. Se trata de la primera vez desde 2022, en plena guerra con Ucrania tras su invasión, que no llega ningún barco cargado de gas desde el país liderado por Vladimir Putin. Por contra, las compras de gas procedente de Estados Unidos se dispararon un 80% en septiembre.
Mientras el flujo de gas procedente de Rusia ha ido disminuyendo hasta llegar a cero en septiembre, Estados Unidos vuelve a encabezar la lista como principal proveedor de gas que llega a través de buques metaneros, según los últimos datos del gestor del sistema gasista, Enagás.
El combustible estadounidense ha representado el 48,2% del suministro total, frente al 29,3% de Argelia y el 10,9% de Nigeria. La importación del GNL estadounidense supone un incremento del 80% en septiembre con respecto al mismo mes del año pasado, representando casi la mitad de todo el suministro al país en el periodo.
Argelia, proveedor histórico de España, continúa siendo el principal origen del gas recibido a través del gasoducto Medgaz en lo que va de año, con una cuota del 34,2%, mientras que el país gobernado por Donald Trump ocupa la segunda posición, con el 30,7%.
Aunque el peso de ambos países refleja una relativa dependencia, la diversificación de los proveedores de gas con la que cuenta España sigue siendo una de las características del sistema gasista español.
En los nueve primeros meses del año, España ha recibido gas natural de 14 países diferentes, una red de suministro que permite recurrir a distintos mercados para cubrir las necesidades nacionales.
Entre ellos se encuentran Nigeria, Portugal, Francia, Angola, Congo, Noruega o Mauritania, pero ninguno de Oriente Próximo, lugar afectado por el conflicto en Irán, pero ninguno de Oriente Próximo, lugar afectado por el conflicto en Irán.
El veto al gas ruso en la Unión Europea
El dato de septiembre es especialmente relevante en un contexto marcado por la eliminación de la dependencia energética del Kremlin que la Unión Europea está llevando a cabo.
Desde la invasión rusa de Ucrania en febrero de 2022, Bruselas ha impulsado sucesivos paquetes de sanciones que van en este sentido, pero hasta ahora se habían centrado en los suministros de gas por gasoducto (no por barco) y de petróleo.
Es por ello que la UE ha diseñado un calendario para prohibir la compra de gas ruso de manera absoluta entre finales de 2026, para aquellos contratos a corto y medio plazo, y finales de 2027, para aquellas empresas con contratos de suministro de gas a largo plazo, tal y como ocurre con Naturgy en España.
Este escenario obligará a las comercializadoras europeas a resolver o alegar causa de fuerza mayor sobre sus compromisos vigentes. En el caso concreto de España, la mayoría del gas natural que llega de Rusia procede de contratos a largo plazo con Yamal LNG, un consorcio liderado por la empresa privada rusa Novatek y en cuyo accionariado hay capital europeo y de otros países.
La carga de buques y el almacenamiento caen, mientras crece el consumo para electricidad
Los datos de Enagás reflejan también que la carga de buques en septiembre cayó un 38,8% respecto al mismo mes del año anterior, hasta los 701, frente a los 1.146 del mismo mes de 2025.
Respecto a los almacenamientos subterráneos se encuentran a cierre del pasado mes al 75% de capacidad en España, frente al 87% de las mismas fechas de hace un año.
En cuanto a la demanda del mercado nacional de gas en septiembre se situó en 25.817 GWh, lo que supone un incremento del 4,9% en comparación con el mismo mes del año anterior.
Este repunte estuvo impulsado por el sector eléctrico, cuya demanda de gas para generación mediante ciclos combinados aumentó un 33% interanual en septiembre, alcanzando los 11.250 GWh. Por el contrario, la demanda convencional (industria y consumo doméstico/comercial) cayó un 9,7% interanual, hasta los 14.568 GWh.
En los nueve primeros meses de este año, la demanda nacional acumulada creció un 2,6% respecto al mismo periodo del año pasado, alcanzando los 242.031 GWh, apoyada por el incremento del 19% en la demanda para generación eléctrica.
Por otra parte, la producción de biometano inyectada a las redes de transporte y distribución continuó en progresión durante el mes de septiembre, al registrar un volumen de 45,5 GWh, lo que representa un aumento del 13,8% frente a los 40,0 GWh del mismo mes de 2025.