El Grupo Volkswagen corre el riesgo de colapsar. Eso, al menos, es lo que opinan seis de nueve directivos de puertas para adentro, según el diario alemán Manager Magazin. El medio asegura que la compañía ha pasado una encuesta interna a sus máximos responsables y dos de cada tres coinciden en su diagnóstico.
«La empresa está en peligro». Es lo que han contestado, según este medio germano, seis de nueve directivos a la pregunta de una encuesta interna que se ha movido entre los máximos dirigentes de la compañía. Los otros tres, siempre según las informaciones de Manager Magazin, describieron la situación de la empresa como «tensa».
La encuesta se ha movido entre la junta directiva a través de una empresa de consultoría de gestión que está analizando la manera interna de trabajar. Y el resultado ha sido contundente: el modelo de Volkswagen está agotado.
Algunas discrepancias. En el medio alemán Elektroauto amplían la información asegurando que la empresa que ha realizado la encuesta es Boston Consulting Group y que en ella han participado los ocho consejos de administración del grupo y Michael Leiters, al frente de Porsche.
Pero, sin duda, lo más problemático es que según asegura este medio especializado en el mercado eléctrico, no hubo consenso interno sobre el propio funcionamiento de la junta directiva. Cuatro miembros de la junta directiva aseguran que la dirección está unida pero otros cuatro lo negaron. Una posición, esta última, que se repitió entre once de las 14 personas que forman el Consejo de Supervisión de la compañía.
Lo mismos problemas de siempre. Entre los encuestados, coinciden los medios alemanes, parecen claros los problemas que Volkswagen tiene encima de la mesa:
Una tormenta perfecta. La situación financiera de Volkswagen no es casualidad, es el resultado de múltiples factores en los que la moneda ha salido cruz (tengan como empresa más o menos responsabilidad).
En China, el mercado ha girado a los fabricantes locales. Las empresas están consiguiendo vender productos más llamativos y avanzados que los fabricantes tradicionales pero, sobre todo, lo están haciendo a un precio mucho más competitivo. Han entrado en una guerra de precios que amenaza con llevarse a fabricantes por delante y viene aderezado por un público que siente orgullo comprando productos chinos en detrimento de lo que llega desde fuera.
En Estados Unidos, los aranceles impuestos por el Gobierno están castigando mucho a las fábricas situadas en México pero también han encarecido el producto fabricado dentro del propio país porque hay piezas que siguen cruzando la frontera aunque se monten en suelo estadounidense. Y marcas como Porsche, que tienen a Estados Unidos como su gran mercado, no fabrican ni un solo coche dentro del país.
El resultado. Las cuentas de Volkswagen están comprometidas porque las inversiones en el coche eléctrico y algunos conceptos que giran a su alrededor no han dado buenos resultados. Por ejemplo, Cariad, la empresa dedicada exclusivamente a producir el software para sus futuros vehículos, ha resultado un desastre y ha obligado a retrasar coches importantes para Audi o Porsche.
Esto, sumado a que el abrazo eléctrico del público no ha llegado cuando se esperaba, ha hundido el beneficio de Volkswagen, Seat/Cupra o Porsche, señalan en el diario alemán Welt. Por su parte, Bentley también da números rojos y Audi ha entrado en un letargo del que quiere salir con propuestas nuevas ambiciosas para recuperar imagen de marca.
En duda. En la encuesta interna que se ha movido dentro de la compañía, algunos directivos han señalado que ven imposible cumplir con los ajustes monetarios anunciados por Oliver Blume, su CEO, años atrás. Consideran que para llevar a cabo estos ajustes es necesario, incluso, cancelar el desarrollo de nuevas plataformas para futuros vehículos, según Elektroauto.
En 2025, el Grupo Volkswagen registró sus peores datos en la cuenta de resultados desde 2016, cuando venían marcados por el Dieselgate. Todo ello ha llevado a que la unanimidad de la junta directiva, las nueve personas que la componen, piense que es necesario que la compañía redefina su estrategia y su modelo de negocio, señalan en los medios alemanes.
Foto | Volkswagen
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