Asaja, COAG y Unión de Uniones han suspendido la tractorada y manifestación de agricultores y ganaderos que iba a desarrollarse en Madrid este miércoles con motivo del accidente de trenes que ha ocurrido en Toledo, y que ha provocado decenas de muertes.
Miles de agricultores y ganaderos y cientos de tractores procedentes de distintos puntos de España estaban convocados para tomar este miércoles las calles de Madrid con el objetivo de reclamar medidas inmediatas que garanticen la rentabilidad y el futuro del campo.
Convocados por Asaja, COAG y Unión de Uniones, los tractores se han puesto en marcha desde primera hora de la mañana por medio de cinco columnas -llegados desde Torrejón de la Calzada, Guadalajara, El Espinar, Buitrago del Lozoya y Arganda del Rey- con el fin de protestar por el encarecimiento de los costes de producción, la falta de rentabilidad de las explotaciones y «las amenazas que comprometen el futuro» de la agricultura y la ganadería.
Sin embargo, ante el accidente entre un tren Renfe y uno Iryo ocurrido en Urda (Toledo), y que ha dejado al menos 30 fallecidos, las organizaciones han decidido posponer la protesta y realizar cinco minutos de silencio por las víctimas del suceso.
Cinco reivindicaciones
La tractorada, a la que se había sumado Cooperativas Agroalimentarias de España, ha sido pospuesta, pero no cancelada, han subrayado los convocantes. Esta se articulaba en torno a cinco reivindicaciones, como son la necesidad de un plan de choque frente a los costes de producción, con la implantación inmediata de un gasóleo profesional agrario, por lo que se pide una fiscalidad reducida y estable, con bonificaciones aplicadas directamente al repostar.
Por un lado, agricultores y ganaderos señalan que necesitan una solución permanente y, mientras se pone en marcha, «medidas extraordinarias suficientes» para afrontar los sobrecostes del combustible y del resto de medios de producción que están asfixiando al medio rural. De lo contrario, avisan de que sectores como el cerealista quedarán arruinados y en riesgo de desaparecer.
En segundo lugar, las organizaciones reclaman una futura Política Agraria Común (PAC) «fuerte que proteja la renta» de agricultores y ganaderos ante la incertidumbre sobre la futura política agraria, ya que rechazan cualquier recorte del presupuesto agrario y exigen una PAC verdaderamente común, con financiación «suficiente» y sus dos pilares diferenciados.
El tercer punto de su reivindicación son «precios justos» y una Ley de la Cadena Alimentaria que se cumpla, ya que no consideran aceptable que agricultores y ganaderos sean el eslabón más débil de una cadena en la que sus costes aumentan sin que puedan trasladarlos a los precios que perciben.
En cuarto lugar, dicen no a la competencia desleal de los acuerdos comerciales y denuncian que los productos europeos no pueden competir con importaciones que no cumplen las mismas exigencias. Por eso, reiteran su rechazo al acuerdo UE-Mercosur en las condiciones actuales y al acuerdo con Marruecos, además de reclamar reciprocidad normativa y controles efectivos en frontera.
Finalmente, el quinto punto se refiere a la burocracia, donde reclaman «menos papeles y menos normas», ya que apuntan que agricultores y ganaderos quieren trabajar en sus explotaciones en lugar de dedicar cada vez más tiempo a trámites, registros y obligaciones administrativas.