Descripción enviada por el equipo del proyecto. Un proyecto de arquitectura frecuentemente se construye a partir de la relación entre quienes van a habitar y aquello que ya existía antes. En este terreno, ubicado en Santo Antonio de Lisboa, Florianópolis, este vínculo se presenta de forma especialmente profunda, como una memoria viva que ha sido cultivada a lo largo del tiempo, donde la flora local, plantada por la madre de uno de los residentes, permanece como una presencia afectiva y estructural. Entre estas especies, destaca la palmera-juçara, el Piná, que da nombre a la casa y sintetiza esta relación.