Home technologyEn febrero, unas lluvias históricas rompieron las carreteras. Málaga acaba de recibir el visto bueno para reparar la A-7 y la A-45

En febrero, unas lluvias históricas rompieron las carreteras. Málaga acaba de recibir el visto bueno para reparar la A-7 y la A-45

by markoflorentino@icloud.com


El 2026 empezó con lluvia. Con mucha lluvia. Con tanta lluvia que en los primeros 40 días del año el registro triplicaba al promedio entre 1991 y 2020. Curiosamente, las precipitaciones escasearon en el cantábrico pero en el sur se vivieron días de mucha agua e, incluso, de miedo. Esto también tuvo sus consecuencias en las carreteras. 

Consecuencias que se parchean ahora. 

Mucha agua. Como decíamos, el año arrancó en España con lluvias torrenciales.  A finales de enero, cuando ya había llovido bien, nos preparábamos para una sucesión de borrascas que iba a ocuparnos buena parte de febrero. Y así fue. El problema, de hecho, no fue lo que llovió. El problema es que llovió sobre mojado. Sobre un suelo muy mojado

El problema más allá de las lluvias es que el suelo no conseguía drenar tanta agua. La situación fue especialmente delicada en el sur. En zonas de Andalucía se vieron pueblos desalojados por miedo a que del suelo, literalmente, brotara agua.

Todo ello, tuvo sus consecuencias en las carreteras.

Socavones, baches y coches en la cuneta. Con tal cantidad de agua en el suelo, el daño sobre el asfalto era casi esperable. Vimos vídeos en redes sociales en las que se mostraba una retahíla de coches parados por ser víctimas de los socavones. Y otros en los que se apuntaba que una gasolinera no dejaba de recibir grúas para rescatar a quienes se quedaban allí tirados.

Decíamos que era casi previsible porque, haya o no déficit de inversión en nuestras carreteras, nuestros asfaltos no están preparados para soportar tantos días de lluvia intensa. Los betunes que se utilizan y la porosidad del asfalto está pensada para climas más secos y cálidos y en consecuencia aguanta mejor el calor pero es más frágil. Al contrario, en los climas húmedos el betún es más maleable pero la carretera puede, incluso, derretirse si el calor es extremo

Hasta ahora. Una vez el daño sobre el asfalto está hecho, quedaba por saber cuánto tardaría en actuar el Estado para revertir los daños causados. Lo cierto es que aquellos días de febrero fueron complicados en las carreteras y se tuvieron que registrar intervenciones para, por ejemplo, solucionar corrimientos de tierra. 

Pero una vez superada esta crisis, no ha sido hasta ahora en el mes de junio cuando se ha aprobado el gasto de 20,8 millones de euros para reparar el firme de la A-7 y la A-45 a su paso por Málaga. Las intervenciones se extenderán a lo largo de 156,087 kilómetros, según señala el Ministerio de Transportes

Algunos avances. En la nota publicada para explicar las intervenciones, Transportes señala que ya se han hecho intervenciones de este tipo en Estepona, Málaga, Nerja, Vélez-Málaga, Marbella, Casabermeja, Rincón de la Victoria y Antequera. Si el calendario se cumple, no será hasta septiembre cuando se terminen las obras «si bien este plazo podrá verse condicionado por la evolución de los trabajos y las condiciones meteorológicas», recalcan desde el Ministerio. 

En cuanto a las obras en sí mismas, las actuaciones se centrarán en el fresado del firme en mal estado, reponer las capas de rodadura con nuevas mezclas bituminosas en caliente, reponer la señalización horizontal y rehabilitar las vías de servicio y los ramales adyacentes. 

Foto | Ministerio de Transportes

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