Home technologyBill Gates advierte de que la IA no saldrá gratis: «En cinco años robots e IA deberán pagar impuestos de la clase media y baja»

Bill Gates advierte de que la IA no saldrá gratis: «En cinco años robots e IA deberán pagar impuestos de la clase media y baja»

by markoflorentino@icloud.com


Dicen que sabe más el diablo por viejo, que por diablo. Por eso, cuando se trata de tener visión de futuro en el ámbito tecnológico, pocas voces tienen el peso de la de Bill Gates. Al fin y al cabo, él fue uno de los protagonistas de vanguardia de la revolución que supuso la llegada del ordenador personal a nuestras vidas.

El cofundador de Microsoft concedió una entrevista al medio Australian Financial Review en la que expuso su visión sobre el impacto de la IA en el empleo y advierte de algo sobre lo que ya se está debatiendo en algunos círculos políticos y tecnológicos: si la IA y la robótica van a reducir la necesidad de mano de obra, ¿cómo se garantizará la subsistencia de quienes pierdan su empleo?

La fiscalidad del futuro: robots que pagan impuestos. El millonario expone una preocupación que otros milmillonarios tecnológicos como Elon Musk o Sam Altman ya han manifestado en numerosas ocasiones. Según explicaba Gates en su entrevista, la llegada de la IA y la robótica a la producción industrial tendrá un impacto directo para millones de trabajadores de clase media y baja que posiblemente perderá su empleo sin opción a reintegrarse en uno de los empleos de nueva creación que se espera que sustituyan a los empleos actuales.

Según explicaba Gates, «todavía no hemos llegado al punto en el que sea necesario cambiar por completo las estructuras fiscales, pero quizá lo hagamos dentro de cinco años». El empresario plantea que la solución podría pasar por «trasladar la carga impositiva del trabajo, al menos de los trabajadores de ingresos medios o bajos, al capital, o específicamente a la tributación de robots o inteligencia artificial».

La propuesta del millonario es que, si un robot o un algoritmo ocupa el puesto de una persona, esa máquina debería contribuir económicamente, sustituyendo también al empleado en sus obligaciones tributarias. Gates no pide que se frene la innovación, sino que los beneficios de la automatización no queden únicamente en manos de quienes poseen la tecnología, sino que el beneficio de ese avance se distribuya al conjunto de la sociedad. El debate, insiste, debe producirse ahora, antes de que el desplazamiento de los trabajadores sea irreversible.

A las puertas de una transformación inevitable. El fundador de Microsoft reconoce que el foco actual está puesto en la productividad que ofrecen la IA y los robots, pero señala que su preocupación real es cómo los gobiernos van a gestionar el desplazamiento de los trabajadores humanos de sus puestos. No es una cuestión de si ocurrirá (algo que el millonario da por seguro), sino de cuándo y con qué velocidad.

El Fondo Monetario Internacional ya ha advertido que hasta un 40% de los empleos globales tiene algún grado de exposición a la IA, con especial impacto en trabajadores de clase media y con puestos administrativos, mucho más susceptibles a la automatización con la IA. Gates defiende que los gobiernos deben comenzar a diseñar políticas fiscales adaptadas a una economía donde un creciente porcentaje del trabajo no lo va a hacer un empleado que cotiza, sino que lo recaerá sobre sistemas automatizados.

La mayoría de las empresas de IA fracasarán. En su intervención, el millonario tecnológico también dejó espacio para analizar el escenario actual de las compañías tecnológicas que participan en la carrera de la IA, y lo hace con una advertencia seria: «Si elegiste la compañía correcta, como Microsoft, Google o Apple, te habrá ido muy bien. Pero la mayoría de las empresas de IA fracasará. Es difícil para un inversor no técnico distinguir cuáles prosperarán». El empresario aconseja no dejarse llevar por valoraciones infladas y apostar por nombres consolidados.

El aviso llega en un momento de inversión masiva en proyectos de IA, con cotizaciones que disparan la capitalización de estas empresas incluso antes de haber demostrado que sus productos son realmente competitivos. Como en el boom de Internet de finales de los años noventa con las puntocom, cuando el polvo se asiente solo unos pocos actores seguirán en pie.

Competencia global y riesgo de monopolio. Más allá del impacto en el empleo de la IA, Gates alertó sobre la competencia geopolítica en el desarrollo de esta tecnología en esta suerte de carrera espacial que estamos viviendo. «Lo que estamos viendo ahora es una competencia feroz». China, por ejemplo, ofrece modelos de IA de forma gratuita, lo que presiona al resto de empresas a fijar precios muy bajos.

«China ofrece modelos gratuitos y el resto de las empresas ofrecen precios muy, muy bajos. No querríamos que un solo país o una sola empresa fuera la única buena en IA. Pero no veo que las cosas vayan a ir por ese camino, al menos por ahora», aseguraba el de millonario ante la carrera tecnológica por la IA que están protagonizando EEUU y China.

En Xataka | Mientras las tecnológicas prescinden de juniors para sustituirlos por IA, IBM está haciendo lo contrario: pescar gangas

Imagen | Flickr, Amazon



Source link

related posts

Leave a Comment