China ha vuelto a batir un récord en el comercio mundial de automóviles. Las exportaciones mensuales de vehículos del gigante asiático superaron por primera vez el millón de unidades en junio, una cifra que consolida su liderazgo como la gran potencia exportadora y que amenaza con intensificar las tensiones comerciales con socios como la Unión Europea.
Según publica el Financial Times, los envíos de automóviles crecieron un 71,2% interanual hasta alcanzar los 1,06 millones de unidades durante el mes de junio. Si continúa con este ritmo, China cerrará 2026 con más de 10 millones de vehículos exportados, muy por encima de los 7,1 millones registrados en 2025 y más del doble de los 4,9 millones alcanzados en 2023.
El récord del automóvil llega acompañado de un fuerte impulso del comercio exterior chino. Las exportaciones totales aumentaron un 27% respecto al mismo periodo del año anterior, muy por encima del 19,4% registrado en mayo y de las previsiones del mercado, que apuntaban a un crecimiento del 18,2%, según una encuesta realizada por Reuters.
El incremento en las exportaciones responde tanto al sector del automóvil como al fuerte aumento de los envíos de hardware vinculado al desarrollo de la inteligencia artificial.
Por su parte, las importaciones crecieron un 36%, de acuerdo con los datos publicados por la Administración General de Aduanas de China. Aun así, el superávit comercial del país alcanzó los 576.000 millones de dólares (unos 505.000 millones de euros al cambio) durante el primer semestre del año, una cifra un 4,7% inferior a la del mismo periodo del ejercicio anterior.
El coche eléctrico impulsa el cambio de modelo
Las autoridades chinas han atribuido buena parte de este crecimiento a la transición energética global. Wang Jun, subsecretario de la Oficina Nacional de Estadística, aseguró que el auge de los vehículos eléctricos responde a la transformación hacia una economía menos contaminante, un proceso que está incrementando la demanda internacional de coches ecológicos de origen chino.
La expansión no se limita a los automóviles eléctricos. Durante el primer semestre del año, las exportaciones de baterías de litio crecieron un 37,6%, mientras que las de turbinas eólicas aumentaron un 35,6%. También destacaron los envíos de locomotoras eléctricas, con un incremento del 45,1%, así como de motocicletas y bicicletas eléctricas, que crecieron un 31,5%.


El gran crecimiento de las ventas al exterior también responde a la debilidad del mercado europeo. La retirada progresiva de las subvenciones a los vehículos eléctricos y la caída de la demanda de automóviles de combustión han provocado una fuerte ralentización de las matriculaciones en China.
Ante este escenario, tanto fabricantes nacionales como marcas extranjeras con producción en el país han intensificado su estrategia exportadora, incrementando la presión competitiva sobre los mercados internacionales.
Esta avalancha de vehículos chinos, caracterizados por precios más competitivos y un elevado desarrollo del software embarcado, ha despertado la preocupación de fabricantes europeos, japoneses, surcoreanos y estadounidenses.
La Unión Europea y otros mercados ya han respondido con la imposición de nuevos aranceles a los vehículos procedentes de China, mientras continúan las acusaciones de que Pekín mantiene un sistema de subvenciones públicas que distorsiona la competencia internacional.
La conquista del vehículo eléctrico
En los últimos años ha cambiado la estrategia en exportaciones de China. Durante la primera fase del boom, a comienzos de la década, las exportaciones estaban dominadas por fabricantes estatales que comercializaban vehículos de combustión de bajo coste destinados principalmente a mercados como Rusia, México y otros países emergentes.
No obstante, ya en 2021 los vehículos eléctricos apenas representaban alrededor del 15% de las exportaciones de automóviles chinos. Ahora son el principal motor de la expansión internacional de la industria.
BYD fue uno de los grandes protagonistas de junio tras vender 175.000 vehículos en mercados internacionales, un 95% más que un año antes. Las ventas exteriores ya representan el 43% de toda su producción mensual, un máximo histórico para la compañía.


La marca Geely también registró cifras récord al exportar 102.874 vehículos, un crecimiento del 157% y la primera ocasión en la que supera las 100.000 unidades mensuales.
Por su parte, Chery alcanzó las 191.062 unidades exportadas, un 80% más que hace un año, encadenando además su cuarto récord mensual consecutivo entre los fabricantes chinos.