Descripción enviada por el equipo del proyecto. Algunos proyectos comienzan con un plano de planta. Este comenzó con una pared de azulejos portugueses. Ubicado en un apartamento de 36 metros cuadrados en Río de Janeiro, este proyecto comenzó con una simple ambición: transformar un hogar compacto en un loft abierto y fluido. Sin embargo, a medida que avanzaba la demolición, emergieron dos columnas estructurales inesperadas, haciendo que el concepto original fuera imposible. En lugar de ocultar estas limitaciones, el proyecto las abrazó, permitiendo que la arquitectura redefiniera el diseño.