El hidrógeno verde ha dejado de ser una lejana promesa de futuro en España. La Comisión Europea ha seleccionado el proyecto extremeño T2X dentro de la tercera subasta del Banco Europeo del Hidrógeno, adjudicando apoyo comunitario a esta iniciativa estratégica.
En corto. Esta propuesta es la primera en toda Europa que consigue verter gas verde directamente a la red de distribución. Este logro histórico sitúa a Extremadura como un referente indiscutible en la carrera de la transición energética europea. El proyecto está impulsado por el promotor alemán Turn2X, que ya había inaugurado su primera planta mundial en el municipio cacereño de Miajadas en 2024.
En profundidad. Para lograr este hito, la planta de Miajadas emplea una tecnología disruptiva conocida como Power to Gas (P2G). Tal y como detalla pv magazine, el proceso consiste en combinar hidrógeno cien por cien renovable con dióxido de carbono biogénico, que en este caso concreto procede de una planta de bioetanol cercana. Mediante la conocida reacción de Sabatier, se obtiene gas metano sintético de alta pureza.
Este gas natural renovable (GNR) se transporta a los clientes industriales a través de la infraestructura de gasoductos que ya existe. El gas ya ha sido probado con éxito inyectándose de manera fluida en la red de distribución de Gas Extremadura. El objetivo industrial de este avance es claro: descarbonizar sectores donde la electrificación resulta muy compleja, como las plantas siderúrgicas, la industria de la cerámica o el sector marítimo.
Nivel técnico. El proyecto T2X —gestionado por TURN2X Asset Co II EXTREMADURA SL— desplegará una capacidad de electrólisis de 9 megavatios. Según los medios locales, la previsión es producir unas 6.390 toneladas de hidrógeno renovable a lo largo de sus diez primeros años de actividad. Una vez se firmen los acuerdos de subvención, algo que previsiblemente ocurrirá en el último trimestre de 2026, la iniciativa recibirá una prima fija europea de 0,62 euros por cada kilogramo de hidrógeno certificado producido durante una década.
A partir de ese momento, las empresas disponen de un plazo máximo de cinco años para poner la instalación en funcionamiento comercial. Además, para garantizar que la energía de origen sea verdaderamente limpia, Turn2X ha sellado un innovador acuerdo de compra de energía (PPA) con Axpo Iberia, entidad que suministrará electricidad renovable generada por Aquila Clean Energy.
El peso de Extremadura. La elección de la comunidad extremeña no es fruto del azar, sino que responde directamente a las numerosas horas de sol que ofrece el territorio. A esto se suma, según las declaraciones del Ejecutivo autonómico recogidas por elEconomista, la ubicación estratégica de la región justo en el trazado del futuro hidroducto europeo, que la cruzará de norte a sur. Debido a este éxito inicial, el proyecto Turn2X, que ya se encuentra en fase de producción, ha planteado una ampliación industrial que está actualmente en fase de información pública. Incluso, la empresa alemana ha iniciado trámites ambientales ante la Junta para levantar una segunda instalación en la localidad de Miajadas.
Este ecosistema se está reforzando rápidamente con el talento de empresas locales pioneras; recientemente, el consejero de Economía visitó Eficae, una firma de la región con diez años de trayectoria y 22 profesionales, que ya ha logrado movilizar más de 2.000 millones de euros en inversión energética. Por último, hay buenas noticias a nivel nacional: aquellos proyectos que hayan superado los requisitos técnicos pero queden en la reserva del fondo europeo podrán optar a ayudas, ya que España aportará 440 millones de euros adicionales bajo el mecanismo de ‘Subastas como servicio’.
Un punto de partida real para Europa. El acuerdo firmado por Turn2X demuestra con hechos tangibles que el hidrógeno verde ha dejado de ser una simple promesa para convertirse en una realidad industrial con viabilidad económica probada. Este tejido industrial emergente supone un imán fundamental para atraer inversiones que generen riqueza y empleo de alta calidad en la región.
Hoy, España y, de manera muy particular, Extremadura, ya no son solo un laboratorio de pruebas prometedor; se han consolidado como el punto de partida real para que Europa avance de forma firme hacia una verdadera y sostenible independencia energética.
Imagen | Turn2X
