Los precios de los carburantes encadenan cuatro semanas consecutivas de descensos y dan un respiro a los conductores tras las subidas registradas durante el verano y septiembre.
La gasolina acumula una caída del 9,7% en el último mes y se sitúa en su nivel más bajo desde finales de agosto, mientras que el diésel también prolonga su tendencia a la baja. Pese a este abaratamiento, llenar el depósito sigue costando hasta 27 euros más que hace un año.
El precio medio del litro de gasolina ha bajado esta semana hasta los 1,751 euros, un 1,63% menos que la semana anterior, según los datos del Boletín Petrolero de la Unión Europea consultados por Europa Press. El descenso la aleja de los máximos anuales que alcanzó a principios de octubre, después de encadenar trece subidas consecutivas desde junio.
La evolución coincide con la ampliación de la rebaja fiscal aprobada por el Gobierno, que entró en vigor el pasado 1 de octubre. Con ella, la bonificación sobre los hidrocarburos pasó de cinco a 20 céntimos por litro, una medida que ha acompañado el abaratamiento de la gasolina durante las últimas cuatro semanas.
El diésel también baja, aunque a un ritmo más moderado. El precio medio del litro se sitúa en 1,887 euros, tras registrar un descenso del 0,1% en la última semana. En las tres últimas semanas, acumula una caída del 2,3% y alcanza su nivel más bajo desde mediados de septiembre.


La rebaja fiscal bajará a 13 céntimos en noviembre
Las bonificaciones forman parte del tercer paquete de medidas aprobado por el Gobierno para hacer frente al impacto económico del conflicto en Oriente Próximo. El calendario establece una rebaja de 20 céntimos por litro en octubre, que se reducirá a 13 céntimos en noviembre y a seis céntimos en diciembre.
El plan incluye una cláusula de salvaguarda automática para evitar que un repunte del petróleo vuelva a encarecer los carburantes. Si los precios aumentan más de un 15%, la bonificación recuperará los 20 céntimos por litro en noviembre o diciembre.
Las últimas bajadas alejan tanto a la gasolina como al gasóleo de la barrera de los dos euros por litro, a la que ambos combustibles se habían aproximado durante las últimas semanas de septiembre. La escalada de los precios había reavivado el temor a que volvieran a acercarse a los máximos registrados en el verano de 2022.
En julio de aquel año, el litro de gasolina llegó a los 2,141 euros, mientras que el diésel alcanzó los 2,1 euros.
Llenar el depósito sigue costando hasta 27 euros más
La caída de los precios todavía no compensa el encarecimiento acumulado durante el último año. Con los precios medios de esta semana, llenar un depósito de 55 litros de diésel supone un desembolso de 103,78 euros, frente a los 76,83 euros que costaba hace un año. La diferencia asciende a 26,95 euros.
En los vehículos de gasolina, llenar el mismo depósito cuesta alrededor de 96,30 euros, unos 15,62 euros más que los 80,68 euros de hace un año.
El precio final de los carburantes depende de distintos factores, entre ellos la cotización específica de la gasolina y el gasóleo, la evolución del petróleo, los impuestos, el coste de la materia prima, la logística y los márgenes de distribución. Además, las variaciones del crudo no se trasladan de forma inmediata a las estaciones de servicio, sino que lo hacen con cierto retraso.
España mantiene los carburantes por debajo de la media europea
Pese al encarecimiento interanual, los precios en España continúan por debajo de los promedios europeos. La gasolina sin plomo de 95 octanos cuesta de media 1,751 euros por litro en España, frente a los 1,954 euros de la Unión Europea y los 2,032 euros de la eurozona.
En el caso del diésel, el precio medio nacional de 1,887 euros también queda por debajo de los 2,146 euros registrados en el conjunto de la Unión Europea y de los 2,201 euros de la zona euro.