Home technologyLa gran pregunta en mitad de este calor terrible es si dejamos el aire acondicionado encendido o lo apagamos y lo volvemos a encender

La gran pregunta en mitad de este calor terrible es si dejamos el aire acondicionado encendido o lo apagamos y lo volvemos a encender

by markoflorentino@icloud.com


En España, hay unos 7,3 millones de hogares con aire acondicionado y la mayoría no saben qué clase de bicho voraz y despreocupado tienen entre manos. Lo intuyen, claro; han escuchado rumores, es cierto. Pero solo cuando llega el verano y se come en torno al 30% de la factura eléctrica es cuando comprenden la realidad detrás del ‘fresquito’.

Ahí es cuando empiezan también los debates morales. Y justo cuando va a salir por la puerta, nuestro protagonista toma el mando del aire acondicionado, lo dirige hacia el split y se pregunta… ¿lo apago o no lo apago? ¿Es mejor ponerlo en off aunque cuando vuelva la casa se haya convertido en un horno y tenga que volver a enfriarlo? ¿O es verdad que encender el aparato es tan caro que resulta mejor dejarlo todo el rato funcionando?

Esta es la historia de cómo un viejo consejo se ha insertado tanto en la conciencia de la gente que sigue operando pese a que la tecnología de climatización ha cambiado. Es una respuesta, también, a una de las grandes preguntas del verano.

Del «no lo apagues» al inverter… Como digo, los aires acondicionados han cambiado mucho. Los compresores antiguos tenían unos picos de consumo muy altos y es el origen de la idea de que apagarlo es caro. Pero los inverters actuales funcionan de otra manera y su velocidad se modula para que los arranques sean suaves. 

No obstante, esto es más bien una cuestión técnica. La razón más importante para apagar el aire es otra. 

Dentro y fuera. Lo que realmente manda en todo esto es el calor que hace fuera de la casa, el calor que hace dentro y el aislamiento que lo separa. Los dos primeros factores son importantes por que el calor entra en la casa a un ritmo proporcional a esa diferencia. Eso quiere decir, grosso modo, que si la casa se templa, el calor entra más despacio. 

En este sentido, si vamos a salir algunas horas, lo mejor es apagar el aire (o subir mucho el termostato). El Departamento de Energía de EE. UU. lo dice sin rodeos: el pico de arranque dura segundos y las horas de máquina también hay que pagarlas.

¿Es buena idea ir encendiéndolo y apagándolo mientras estamos dentro? Como reconocía la OCU, a un inverter conviene dejarlo regular solo mientras estás en casa (sin encenderlo y apagarlo a mano constantemente) y ponerlo en off «al abandonar la estancia de forma definitiva». 

De todas formas, la pregunta que nos puede ahorrar no es tanto si lo apagamos o no como cuántos grados y cuántas horas lo tenemos encendido. El mundo de la climatización está lleno de mitos: desde aquellos que piensan que poniendo el termostato más bajo la habitación se enfría antes hasta los que confunden el mínimo legal para espacio públicos (27 grados) con lo que recomiendan los expertos (unos 24).

La última cosa a tener en cuenta es la humedad… enfriar puede que se haya convertido en algo relativamente trivial gracias a la tecnología inverter, pero deshumidificar no lo es tanto. Así que en climas muy húmedos compensa más no apagar el aire porque recuperar un ambiente cómodo cuesta más.

¿Pero apagamos o no? Depende de la situación. Para una escapada corta como ir a por el pan o hacer un recado rápido, podemos dejar puesto el aire. La diferencia es casi inexistente. Si vamos a estar mucho tiempo fuera, es mejor apagarlo o, como mínimo, subir el termostato.

Imagen | Kien Nguyen

En Xataka | El aire acondicionado en verano tiene un doble rasero de medir: nos refresca pero nos da tortícolis



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