Home technologyNi es un bulto ni te impide respirar: lo que la medicina sabe hoy sobre el angustioso ‘nudo en la garganta’

Ni es un bulto ni te impide respirar: lo que la medicina sabe hoy sobre el angustioso ‘nudo en la garganta’

by markoflorentino@icloud.com


Es una de las sensaciones físicas más angustiosas y, al mismo tiempo, más frecuentes: sentir que un bulto invisible nos asfixia o nos impide tragar con normalidad. La medicina conoce a este fenómeno como globus pharyngeus o «sensación de globus», y su origen es un cruce entre la biomecánica de nuestro cuerpo y la forma en que el cerebro procesa la alerta psicológica y el estrés.

¿Qué es? Clínicamente, la sensación de globus se define como la percepción persistente de tener un «bulto» o cuerpo extraño en la garganta. Un síntoma que a priori es indoloro y que obviamente no tiene nada que ver con ninguna masa física, porque la garganta está completamente limpia en ese momento. 

Durante mucho tiempo se intentó buscar una única causa para esta molestia, pero la ciencia apunta a que hay muchas causas diferentes. En concreto, los estudios apuntan a que puede estar causado por el reflujo gastroesofágico, así como por un aumento de la presión del esfínter esofágico superior. 

En la cultura popular. En el día a día, esto es algo que se puede asociar automáticamente a tener ‘nervios’, pero la realidad es que, antes de categorizar esta sensación como algo de origen psicológico, hay que buscar alguna causa subyacente, sobre todo si es bastante persistente y molesta. 

El secuestro de la ansiedad. Una vez que la exploración médica ha descartado alteraciones estructurales, entra en juego el terreno psicofisiológico. El estado mental y la hipervigilancia de la persona tienen un poder inmenso para amplificar sensaciones orgánicas preexistentes y, por este motivo, el globus llega a ser clasificado en la CIE-10 como un trastorno somatoformo, es decir, que es una manifestación física que en realidad tiene un origen más mental. 

Aquí la literatura científica reconoce ampliamente que los eventos vitales estresantes y los estados emocionales intensos son un potente exacerbador de estos síntomas. Es tan habitual que la sensación de globus se incluye de forma recurrente en cuestionarios médicos de somatización, pánico y ansiedad generalizada. 

La investigación. Un estudio prospectivo observó que, en pacientes sin causa local aparente, cerca de un 28% experimentaba el globus como una reacción secundaria directa a un trastorno de ansiedad. En esta misma línea, la evidencia señala que existe una altísima carga de ansiedad y depresión oculta en las personas que sufren esta molesta sensación funcional.

¿Por qué? Aquí la psicóloga Beatril Gil apunta a que el «nudo» es una consecuencia directa de la respuesta de alarma de nuestro organismo ante el estrés. Hay que tener en cuenta que cuando estamos muy nerviosos, nuestro cuerpo activa todos los sistemas de ‘emergencia’ y uno de estos es la tensión muscular que podemos tener en diferentes partes, como la espalda y también en la garganta y el cuello. 

Y aunque la molestia genera preocupación en quien la sufre, la vía respiratoria permanece completamente abierta y no existe un bloqueo físico real por el que el aire no pueda pasar. El verdadero problema que perpetúa la sensación es nuestra propia reacción ante ella, ya que cuanto más nos preocupamos por este nudo, va a más, aumentando la ansiedad y, por tanto, entrando en un auténtico círculo vicioso. 

Hay que entenderlo. Para minimizar esta molestia, es importante como primera línea entender qué es lo que está ocurriendo en la garganta y descartar que haya cualquier problema orgánico. Al final, entender que es algo generado por estrés y que no es, por ejemplo, un tumor, hace que disminuya el estrés. 

Para aquellos casos donde las molestias son persistentes o vuelven a aparecer con mucha frecuencia, es importante hacer terapia psicológica. El abordaje aquí más óptimo es romper la dinámica de la ansiedad, normalizar la sensación y evitar la continua monitorización de la garganta. 

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