El proceso de alta de suministro eléctrico varía ligeramente según la situación de partida de la vivienda, pero en todos los casos sigue una secuencia lógica de cuatro pasos fundamentales.
Antes de llamar a ninguna compañía, conviene saber en qué estado está la instalación eléctrica del inmueble.
Si es una vivienda de nueva construcción, el promotor habrá obtenido el boletín eléctrico —también llamado certificado de instalación eléctrica o CIE— que acredita que la instalación cumple la normativa vigente.
Si es una vivienda de segunda mano que lleva tiempo sin suministro, es posible que necesites renovar ese boletín, ya que algunas distribuidoras pueden solicitarlo si la instalación es antigua o ha sufrido modificaciones relevantes.
El boletín lo emite un electricista autorizado y es imprescindible para que la distribuidora, la empresa propietaria de la red en tu zona, autorice la conexión. Sin él, no hay alta posible.
Pasos para dar de alta la luz en mi domicilio
En España existe una distinción importante entre la empresa distribuidora, que es la propietaria de la red y tiene carácter monopolístico por zonas geográficas, y la empresa comercializadora, que es quien te vende la energía y con quien firmas el contrato.
Por ejemplo, comercializadoras como Factorenergia ofrecen distintas tarifas adaptadas a las necesidades de cada tipo de consumidor.


Puedes elegir libremente a tu comercializadora entre las decenas de opciones disponibles en el mercado.
A la hora de elegir, ten en cuenta tres variables: el precio de la energía (€/kWh), el precio de la potencia contratada (€/kW al mes) y los cargos fijos de la factura. Compara siempre sobre la base de tu consumo real, no sobre ofertas genéricas.
Presenta la documentación necesaria
La comercializadora tramitará el alta ante la distribuidora, pero para ello necesitará que le facilites una serie de documentos. Los habituales son: DNI o NIE del titular del contrato, dirección completa del suministro con referencia catastral o CUPS (el Código Universal del Punto de Suministro, un identificador único de cada contador), el boletín eléctrico en vigor, y en algunos casos, el número de cuenta bancaria para la domiciliación de facturas.
El CUPS es especialmente importante: lo puedes localizar en una factura anterior de la vivienda o solicitándolo directamente a la distribuidora de tu zona. Sin él, la comercializadora no puede tramitar el alta.
Espera la activación del suministro
Una vez presentada la documentación y firmado el contrato, la comercializadora traslada la solicitud a la distribuidora, que es quien físicamente activa el suministro en el contador.
El plazo legal máximo es de cinco días hábiles para altas sin obras, aunque en la práctica muchas compañías lo resuelven en 24 o 48 horas si todo está en orden.
Si la vivienda requiere trabajos en la red (extensión de línea, instalación de un nuevo contador) el plazo puede alargarse hasta los siete días hábiles.
Si ya tengo contratada la luz en mi domicilio, ¿cómo puedo cambiar de compañía?
Si ya tienes suministro eléctrico en tu domicilio pero quieres cambiar de comercializadora, porque has encontrado una tarifa más barata, un mejor servicio o simplemente porque quieres explorar el mercado, el proceso es sensiblemente más sencillo que el alta desde cero.
Lo primero que debes saber es que no tienes que hacer nada con tu compañía actual.
En este proceso, compañías como Factorenergia se encargan de gestionar directamente el cambio con la distribuidora para facilitar el trámite al cliente.
No necesitas llamarles para cancelar el contrato ni esperar a que finalice ningún periodo de permanencia, salvo que hayas firmado expresamente una cláusula de permanencia en tu contrato actual. Revísalo antes de actuar para evitar penalizaciones.
Simplemente contacta con la nueva comercializadora, elige la tarifa que más te convenga y facilítales tu CUPS y tus datos personales.
Ellos se encargan de todo: notifican el cambio a la distribuidora, comunican la baja a tu anterior compañía y activan el nuevo contrato.
¿Me quedaré sin luz durante el cambio de comercializadora?
Esta es, con diferencia, la pregunta más repetida entre quienes se plantean cambiar de compañía. La respuesta es clara y tranquilizadora: no, no te quedarás sin luz en ningún momento durante el proceso de cambio de comercializadora.
El suministro eléctrico es continuo. El cambio de compañía no implica ninguna intervención física en el contador ni ninguna interrupción del suministro.
Lo único que cambia es quién te factura la energía: a partir de la fecha efectiva del cambio, las facturas llegarán con el membrete de tu nueva compañía, pero la electricidad que llega a tu casa es exactamente la misma, procede de la misma red y tiene idéntica calidad.