Descripción enviada por el equipo del proyecto. Al llegar a este lugar, el paisaje se revela con una intensidad difícil de describir. El mar se convierte en un horizonte infinito, mientras que una porción de selva ocupa el sitio con una presencia casi sagrada. Luz, flores, piedras, árboles e incontables seres vivos se conjugan para crear una experiencia que ya existe antes de la arquitectura. Bajo estas condiciones, la arquitectura no podía entenderse como un objeto independiente del paisaje, sino como una manera de entablar una relación con él.