Descripción enviada por el equipo del proyecto. Casa Florinda comenzó con una duda: qué hacer con la antigua casa de tierra que permanecía en ruinas en el terreno que habíamos adquirido para construir nuestra vivienda. Aunque nuestros primeros planes suponían hacerla desaparecer, algo en su manera de pertenecer al lugar nos impedía hacerlo. La decisión de conservarla acabó entrelazando dos dimensiones de nuestra vida: habitar y hacer arquitectura. Así, la antigua construcción se convertiría en nuestro hogar y en el lugar donde pondríamos a prueba nuestras propias convicciones sobre la arquitectura.