El programa Artemis ha experimentado muchísimos retrasos desde sus inicios. No hay más que ver que inicialmente se pretendía que los humanos volvieran a pisar la Luna en 2024. Estamos en 2026 y esto aún no ha ocurrido. De hecho, está programado para 2028. Por eso, en el fondo no es raro que se sigan posponiendo fechas. El último de estos retrasos ha recaído sobre Artemis III. Estaba prevista para mediados de 2027, pero según el último anuncio de la NASA habrá que esperar hasta finales de ese año.
Si una pieza se mueve, se retrasan todas. El pasado 27 de abril, el administrador de la NASA, Jared Isaacman, testificó ante el Comité de Asignaciones de la Cámara de los Estados Unidos, con el objetivo de responder varias cuestiones importantes sobre la solicitud de presupuesto que ha hecho la agencia al gobierno estadounidense para el programa Artemis. Una de las preguntas, obviamente, trataba sobre las fechas. Se preguntó cuándo podrá ponerse en marcha la tercera fase del programa. A esto, Isaacman aseguró que, tras hablar con SpaceX y Blue Origin, la misión podría ponerse en marcha a finales de 2027.
En cambio, el pasado mes de febrero anunció una fecha más temprana, a mediados de 2027. Con esta como punto de partida, Artemis IV se programaría para principios de 2028 y Artemis V para finales de ese año. Por lo tanto, lo normal ahora será que ambas fechas también tengan que desplazarse en el calendario.
El papel de SpaceX y Blue Origin. No es raro que Isaacman haya hecho referencia a SpaceX y Blue Origin, pues sin ellas no sería posible llevar a cabo la misión Artemis III. En esta tercera fase se probará el acoplamiento de la cápsula Orión, en la que viajan los astronautas, con el sistema de aterrizaje HLS. Este será el que descenderá hacia la superficie selenita con dos tripulantes a bordo. La NASA no cuenta con esta tecnología, por lo que ha solicitado a estas dos compañías privadas que se encarguen de desarrollarla. De hecho, se han invertido 2.800 millones de euros en ello.
Una carrera sin un claro ganador. Tanto SpaceX como Blue Origin están trabajando en sus respectivos sistemas de aterrizaje. La NASA ha asegurado que se quedará con el que antes termine. Siempre que funcione correctamente, por supuesto. Inicialmente parecía que ese iba a ser SpaceX. Sin embargo, ha sufrido varios retrasos que le han permitido a Blue Origin seguir en la contienda. Actualmente están muy igualados, aunque parece que ninguno podrá finalizar para mediados de 2027.
Hay mucho que probar. Tanto SpaceX como Blue Origin utilizan propelentes refrigerados criogénicamente que, sin una refrigeración adecuada, se evaporan con el tiempo. Dado que las misiones Artemis serán bastante largas, será necesario abastecer al sistema HLS de combustible varias veces, directamente en órbita. Es algo que no se ha hecho nunca, por lo que se debe probar a conciencia antes de enviar el sistema al espacio. Además, se deben hacer pruebas suficientes para demostrar tanto su capacidad de aterrizaje como de despegue desde la superficie lunar. Por eso, ninguna de las dos compañías tendrá su HLS listo para la fecha inicialmente acordada.
¿Y después qué? Inicialmente estaba programado que en Artemis III ya hubiese un alunizaje tripulado. No obstante, la complejidad del proceso ha llevado a la NASA a ser conservadora y hacer una prueba inicial sin tripulación. Los astronautas viajarán en la nave Orión. Sin embargo, una vez que se pruebe que esta se acopla adecuadamente con el HLS, se quedarán todos en la órbita lunar. El sistema de aterrizaje viajará a la superficie de la Luna sin nadie a bordo.
Después, en Artemis IV, dos de los astronautas sí que pasarán al HLS y podrán pisar la Luna. En Artemis V se hará exactamente lo mismo, aunque ya se comenzarán a dar los primeros pasos para construir una base lunar. Esto debería pasar en 2028; pero, visto lo visto, posiblemente sea bastante más tarde.
Imágenes | NASA
