Home technologyAlgo insólito acaba de aparecer en Escocia: una isla artificial con una estructura de madera y piedra más antigua que Stonehenge

Algo insólito acaba de aparecer en Escocia: una isla artificial con una estructura de madera y piedra más antigua que Stonehenge

by markoflorentino@icloud.com


En varias zonas rurales de Escocia existe desde hace siglos una vieja tradición: cuando el nivel de algunos lagos baja tras épocas de sequía o tormentas, a veces aparecen brevemente extrañas filas de piedras y maderas oscuras que los vecinos llaman “las huellas de los antiguos”. Durante mucho tiempo se pensó que eran simples restos naturales… hasta que los arqueólogos descubrieron que muchos pertenecían en realidad a construcciones humanas ocultas bajo el agua desde hace miles de años.

La isla artificial escondida bajo las aguas de Escocia. A comienzos de mayo ocurrió algo insólito en Escocia: reapareció una pequeña isla artificial levantada hace más de cinco mil años con madera, ramas y piedra, anterior incluso a Stonehenge. Lo que hoy parece apenas un islote rocoso perdido en un lago de la isla de Lewis escondía bajo el agua una compleja estructura humana construida durante el Neolítico, una época en la que las comunidades británicas todavía estaban dando sus primeros pasos hacia grandes proyectos colectivos. 

El hallazgo no solo obliga a replantear la antigüedad de los llamados “crannogs” escoceses, sino también la capacidad organizativa de sociedades que ya eran capaces de transformar completamente un paisaje acuático miles de años antes de las grandes construcciones megalíticas más famosas de Europa.

Una plataforma de madera de antes de las pirámides. Al parecer, los arqueólogos descubrieron que el islote de Loch Bhorgastail comenzó originalmente como una enorme plataforma circular de madera de unos 23 metros de diámetro cubierta con capas de ramas y vegetación. Con el paso de los siglos, distintas generaciones fueron ampliando y reforzando la estructura añadiendo nuevas capas de piedra y brushwood hasta transformarla en la pequeña isla visible actualmente. 

Las dataciones sitúan la primera fase de construcción entre 3800 y 3300 antes de Cristo, es decir, varios siglos antes de las fases más conocidas de Stonehenge y muchísimo antes de las pirámides egipcias. La investigación demuestra además que aquellas comunidades neolíticas no solo levantaban monumentos funerarios o círculos de piedra, sino que también eran capaces de modificar lagos enteros para construir espacios artificiales aislados del continente.

The Underwater Wooden Platform Discovered At Loch Bhorgastail Credit University Of Southampton
The Underwater Wooden Platform Discovered At Loch Bhorgastail Credit University Of Southampton

La plataforma de madera del crannog, por debajo de la línea de flotación

Bajo el agua apareció un camino de piedra perdido. Uno de los descubrimientos más llamativos fue la localización de una calzada de piedra sumergida que conectaba la isla con la orilla del lago. Hoy permanece oculta bajo el agua, pero en el pasado permitía acceder fácilmente a la plataforma artificial antes de que cambiasen los niveles del lago y el entorno natural. 

Los investigadores creen que este acceso demuestra que la isla no era una simple estructura simbólica perdida en mitad del agua, sino un lugar utilizado regularmente por comunidades enteras. El hecho de que la construcción fuese modificada y reutilizada durante miles de años (desde el Neolítico hasta la Edad del Hierro) indica además que el lugar mantuvo una importancia especial durante generaciones enteras.

Fragments Of A Neolithic Pot Found At Loch Bhorgastail Credit University Of Southampton
Fragments Of A Neolithic Pot Found At Loch Bhorgastail Credit University Of Southampton

Fragmentos de una vasija neolítica hallados cerca del crannog

Restos de banquetes y reuniones. No solo eso. Alrededor de la isla aparecieron cientos de fragmentos de cerámica neolítica pertenecientes a cuencos y vasijas, muchas de ellas todavía conservando restos de comida adheridos a las superficies interiores. Los arqueólogos creen que aquello apunta a actividades comunitarias relacionadas con reuniones, preparación de alimentos y posibles banquetes rituales. 

La enorme cantidad de trabajo necesaria para construir una isla artificial en mitad de un lago también sugiere la existencia de sociedades mucho más organizadas de lo que normalmente se imagina para esa época. No eran pequeños grupos improvisados sobreviviendo de forma aislada, sino comunidades capaces de coordinar mano de obra, recursos y planificación durante largos periodos de tiempo.

Artificial Island In Scottish Loch 2 Jpg
Artificial Island In Scottish Loch 2 Jpg

Vista aérea del crannog de Loch Bhorgastail, que ilustra el contexto del sitio y la interfaz tierra-agua en la que se aplican métodos de prospección terrestres y subacuáticos integrados

Otra forma de explorar el pasado bajo el agua. Gran parte del avance ha sido posible gracias a una nueva técnica desarrollada específicamente para estudiar zonas de aguas muy poco profundas, un entorno especialmente problemático para la arqueología porque los métodos terrestres y submarinos suelen fallar precisamente en esa franja intermedia. 

Los investigadores combinaron drones, cámaras estancas y sistemas de estereofotogrametría capaces de generar modelos tridimensionales continuos tanto sobre el agua como bajo ella. El resultado ha permitido reconstruir digitalmente la isla completa y documentar estructuras invisibles desde la superficie con una precisión de centímetros. Hasta ahora, muchos de estos entornos eran considerados una especie de “zona ciega” para la arqueología.

Escocia podría esconder cientos. El caso de Loch Bhorgastail es especialmente importante porque los investigadores creen que existen cientos de crannogs repartidos por los lagos escoceses y que muchos podrían ocultar orígenes mucho más antiguos de lo que se pensaba. 

Durante décadas se creyó que la mayoría pertenecían a la Edad del Hierro o a épocas medievales, pero descubrimientos recientes están empujando sus orígenes miles de años atrás, hasta el Neolítico. Eso abre la posibilidad de que bajo las aguas tranquilas de muchos lagos escoceses permanezcan escondidas más plataformas artificiales, caminos sumergidos y restos de actividades humanas realizadas en una época sorprendentemente temprana de la historia europea.

La isla cambia la imagen de las sociedades neolíticas británicas. Lo más fascinante del hallazgo es que obliga a abandonar la imagen simplificada de las comunidades neolíticas como grupos dispersos y técnicamente limitados. Construir una isla artificial de madera y piedra en mitad de un lago requería planificación, conocimiento del entorno acuático, transporte de materiales y cooperación social a gran escala. 

Y todo eso estaba ocurriendo en Escocia hace más de cinco mil años, antes incluso de que se levantaran algunos de los monumentos prehistóricos más famosos del planeta. Bajo las aguas oscuras de un lago aparentemente normal, ha aparecido una prueba extraordinaria de hasta qué punto aquellas sociedades antiguas eran mucho más complejas y ambiciosas de lo que se creía.

Imagen | University of Southampton

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