La fundadora y consejera delegada de Ark Invest, Cathie Wood, cree que el verdadero motor que puede disparar a SpaceX tras su histórica salida a bolsa no está en los cohetes ni en Starlink, sino en algo mucho más ambicioso: centros de datos orbitales capaces de alimentar la próxima gran explosión de la inteligencia artificial.
La gurú tecnológica más reconocida de Wall Street, y uno de los faros mundiales de las criptomonedas o la inteligencia artificial, presentó este martes en Madrid, ante lo más granado de la industria financiera nacional, las grandes ideas de inversión de la gestora para los próximos meses.
Cuando Wood empezó en el mundo tecnológico en 2014, todas sus temáticas parecían de ciencia ficción, incluido el bitcoin, que apareció por primera vez ese año en el blog de la gestora.
Doce años después, Ark Invest se sigue moviendo en Wall Street con ese olfato privilegiado de Wood para detectar inversiones disruptivas, especialmente cuando estas todavía están en la esfera de los inversores privados y no han dado su salto a bolsa.
Ahorros de hasta el 30% con los centros de datos orbitales de SpaceX
Esta es una de las especialidades de Wood y Ark Invest, y ha sucedido con SpaceX, en la cartera de la gestora (en su fondo de private equity) mucho antes de que el viernes pasado protagonizara la mayor salida a bolsa de la historia.
En el caso de SpaceX, la clave para la experta estadounidense es que la compañía de Elon Musk ha prometido llevar los centros de datos al espacio, lo que implica una diferencia muy importante.
En concreto, con los centros de datos orbitales, la compañía podría logra unos ahorros de costes de entre el 20% y el 30% respecto a los centros de datos en superficie, argumentó Cathie Wood citando sus propios cálculos.
Las proyecciones son prometedoras, pero según explicó Wood, hay que tener en cuenta que SpaceX se enfrenta a un riesgo de ejecución nada desdeñable, es decir, que debe ser capaz de cumplir con las previsiones que ha lanzado en la salida a bolsa respecto a los centros de datos orbitales.
Por el contrario, la apuesta por los centros de datos orbitales se apoya sobre una idea tan potente como revolucionaria. En concreto, la demanda de computación para IA será tan gigantesca que la Tierra puede quedarse corta en energía y refrigeración para sostener los futuros centros de datos.
Una revolución sin precedentes en la medicina
Respecto a la IA como temática inversora, el mensaje de ARK Invest que Wood trasladó a los inversores españoles es nítido. En su opinión, no estamos ante una burbuja como pudo suceder con las puntocom, sino ante el “motor central” que impulsará cinco plataformas tecnológicas clave
En concreto, la experta se refiere a blockchain, robótica, almacenamiento energético, biotecnología y computación avanzada. Según ARK, la convergencia entre todas ellas podría desencadenar un ciclo de crecimiento económico sin precedentes.
Especialmente revolucionaria es la aplicación de la IA a la biotecnología, lo que en la gestora denominan “multiomics”. Este concepto mezcla varias capas de información biológica para entender cómo funciona realmente el cuerpo humano y las enfermedades, a fin de predecirlas incluso antes de que aparezcan.
La idea clave es que mirar solo el ADN ya no basta. Dos personas pueden tener genes parecidos, pero desarrollar enfermedades muy distintas dependiendo de qué proteínas producen, cómo responde su sistema inmune o qué alteraciones celulares aparecen.
ARK Invest cree que combinar todas esas capas de datos con inteligencia artificial puede revolucionar la medicina, por ejemplo, detectando un cáncer antes de que aparezca con solo un análisis de sangre o diseñando tratamientos especializados para cada paciente, según explicó Ovid Amadi, directo de investigación de ARK Invest.
El poder de la “IA agéntica”
Mientras que la aplicación de la IA a la medicina promete los resultados más revolucionarios, en el ámbito del consumo, Wood describió un futuro dominado por los llamados “agentes de la IA”, capaces de actuar como asistentes personales permanentes.
La CEO de ARK Invest sostuvo que estos sistemas terminarán transformando el comercio electrónico, la publicidad digital y las búsquedas en internet. La firma prevé que los agentes de IA podrían canalizar más de 8 billones de dólares en compras online en 2030 y captar hasta el 65% del tráfico global de búsquedas en la red.
El bitcoin como activo dominante
Otra de las grandes apuestas es el blockchain. ARK insiste en que el dinero, los contratos y buena parte de los activos financieros acabarán migrando hacia redes públicas descentralizadas.
Las stablecoins, las wallets digitales y los contratos inteligentes aparecen como piezas clave de una futura infraestructura financiera global impulsada por IA.
La tesis principal es que las blockchain públicas acabarán absorbiendo funciones que hoy realizan bancos, sistemas de pagos e incluso parte de los mercados financieros tradicionales.
Según ARK, el dinero, los contratos y los activos tenderán a migrar hacia redes blockchain públicas porque reducen costes, aumentan la transparencia y automatizan procesos mediante contratos inteligentes.
En ese ecosistema, el bitcoin aparece como el principal activo monetario digital. Aunque el informe no entra en predicciones extremas de precio en las páginas iniciales, sí deja claro que ARK sigue viendo a Bitcoin como una reserva de valor global cada vez más relevante.
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