El gasto durante las vacaciones de verano hace mella en los bolsillos de un grueso considerable de los españoles. Según un informe elaborado por la entidad financiera Oney, el presupuesto medio por persona de los españoles de cara a las vacaciones de verano se enfila hasta los 1.389 euros, una cifra que se sitúa por encima del salario mínimo interprofesional.
Tras meses trabajando y ahorrando, el verano invita a desconectar, viajar y disfrutar del tiempo libre. El encarecimiento de los precios, sin embargo, ha empujado a los consumidores a cambiar la forma en la que gestionan su presupuesto y apostar por la planificación financiera para mitigar los gastos vacacionales.
Sin ir más lejos, cada vez es más habitual optar por las reservas anticipadas o destinos de proximidad. En este contexto, los expertos en educación financiera remarcan la importancia de establecer un límite realista antes de salir de viaje y, así, evitar que el gasto estival se traduzca en una complicada «cuesta de septiembre».
Estancias más largas
Los datos recogidos en el análisis revelan que nueve de cada diez consumidores tiene intención de ir de vacaciones a lo largo del verano. También señala que las estancias se alargarán este año hasta una media de 11 días, lo que implica un incremento de dos jornadas respecto del año pasado.
Cinco de cada diez españoles continuará optando por destinos de sol y playa, mientras que tres de cada diez se decantarán por viajar al resto de Europa y dos de cada diez pasarán sus vacaciones en destinos de montaña.
Entrando en detalle en el presupuesto, se evidencia que la contratación del alojamiento absorberá la mayor partida, con una media de 582 euros. A continuación, se sitúan las actividades de ocio y restauración, con 309 euros; el transporte, con 281 euros, y otros desembolsos imprevistos, con 218 euros.
Impacto de la inflación
La subida generalizada de los precios está condicionando la planificación financiera de los españoles, tal y como reconocen el 78% de los consumidores. De hecho, el 40% de los hogares se ha visto ajustar a la baja su gasto previsto, especialmente en las rentas inferiores a los 2.000 euros mensuales y entre los jóvenes de 18 a 24 años.


Con el objetivo de costear las vacaciones, el 71,2% de los españoles recurrirá parcialmente a los ahorros acumulados previamente, mientras que un 15,6% lo cubrirá de forma íntegra con sus fondos de reserva y un 13,2% financiará el viaje exclusivamente a través de los ingresos corrientes del mes o mediante soluciones de crédito al consumo.
Cómo recortar el gasto en vacaciones
A pesar de que no son pocas las personas que creen que para viajar de forma inolvidable es imprescindible contar con un elevado presupuesto, la clave no está en gastar más, sino en planificar con una mayor antelación para optimizar el dinero invertido sin comprometer la estabilidad económica.
Definir un tope de gasto diario contribuye a volver a casa tras las vacaciones estivales con un buen estado financiero
En este sentido, la flexibilidad resulta un factor fundamental para recortar el gasto asociado al desplazamiento y el alojamiento. Por ejemplo, volar o viajar a mitad de semana, en lugar de los fines de semana, reduce las tarifas notablemente. Además, el uso de buscadores con alertas de precios puede ayudar a esquivar las subidas dinámicas de precios basadas en algoritmos de demanda.
También puede ayudar a reducir el coste del viaje de forma considerable la búsqueda de alternativas a los hoteles tradicionales, desde el alquiler de apartamentos al intercambio de viviendas. A la vez, elegir ciudades secundarias o entornos rurales acostumbra a ser más barato.


Con todo, definir un tope de gasto diario y evitar los gastos impulsivos en recuerdos o visitas turísticas contribuye a volver a casa con buenos recuerdos y con un buen estado financiero.