Shenlong, la nave secreta de China lo ha vuelto a hacer. Tras varios meses en la órbita terrestre baja, haciendo quién sabe qué, ha liberado una misteriosa carga útil de la que nadie sabe nada. Con este, son ya 9 los objetos desconocidos liberados por el dragón divino chino.
Sin más información, como siempre. Shenlong es una nave reutilizable. Desde 2020, ha llevado a cabo cuatro vuelos. Primero fue uno de prueba, que duró apenas dos días, pero después realizó otras tres estancias de varios meses en la órbita terrestre baja. La última está aún en marcha y, como es habitual, nadie sabe nada de ella. Solo se sabe que se lanzó el pasado 7 de febrero y que hace unos días, el 22 de junio, lanzó un objeto desconocido.
Primero lo detectó la empresa de vigilancia privada LeoLabs. Tras ver un objeto misterioso muy cerca de la ubicación de Shenlong, lanzaron la voz de alarma. Después, el experto en seguimiento de asteroides Jonathan McDowell usó su cuenta de X para confirmar que, según sus cálculos, debe ser una carga útil de la nave secreta de China.
Casi nadie la ha fotografiado. No existen fotografías oficiales de Shenlong. Desde que se lanzó por primera vez, solo hay algunas imágenes tomadas por aficionados, la mayoría de ellas muy borrosas. No se deja ver con facilidad. La única foto que dio algo de información la tomó en 2024 el astrónomo aficionado austriaco Felix Schöfbänker. En su fotografía se veían un par de apéndices que posiblemente se correspondan con placas solares, lo cual indicaría que tiene una gran capacidad de vuelo autónomo.
Solo hipótesis. No se sabe por qué China envía regularmente esta nave al espacio, aunque hay algunas hipótesis, según explican desde Live Science. Shenlong podría estar realizando ensayos de vuelo de proximidad o lanzando satélites de vigilancia o armamento antisatélite. De momento, no hay constancia de que haya realizado ningún acercamiento sospechoso a otras naves, por lo que la primera hipótesis no parece la más adecuada. En cuanto a los objetos, si ha hecho algo con ellos, no se sabe nada al respecto.
No es la única nave secreta. Estados Unidos también tiene su propia nave secreta: X-37B. Esta tiene mucha más experiencia. Mientras que Shenlong ha pasado unos 700 días en total en órbita terrestre baja desde su primer lanzamiento en 2020, la nave secreta estadounidense comenzó a volar en 2010 y ha acumulado ya más de 4.200 días de vuelo. Sin embargo, Estados Unidos ha sido más transparente con las misiones realizadas por su nave. Suele dar información sobre los lanzamientos, la duración de la misión y algunos de los experimentos. Por ejemplo, en la última misión de X-37B, hace un año, se sabe que se lanzó para estudiar herramientas de comunicación láser y navegación cuántica. Eso sí, sigue habiendo algunos de sus movimientos que se mantienen en secreto. De ahí su denominación.
La realidad es que China siempre ha sido mucho más críptica con sus misiones espaciales, sean del tipo que sean. Incluso cuando se hacen lanzamientos regulares de satélites, no se suele informar sobre la carga exacta que llevaban hasta que se ha completado la misión. Por eso, no es raro que mantengan tanto celo con respecto a su dragón divino. Lo que acaba de pasar no es una excepción y posiblemente tampoco será la última vez que lo haga.
Imagen | Cohetes Long March (no hay fotos no borrosas de Shenlong). Crédito: Shujianyang
