
El vasto territorio de Argentina revela múltiples formas de construir, moldeadas por su diversidad geográfica, climática y cultural. Al diseñar viviendas unifamiliares en Córdoba, Mendoza, Santa Fe y Buenos Aires, numerosos estudios jóvenes de arquitectura en Argentina responden a particularidades materiales, paisajísticas y culturales, trabajando con los recursos, sistemas constructivos y oficios de cada región. Así, la casa se convierte en un medio para interpretar su contexto, dialogar con las tradiciones locales e incorporar nuevos enfoques a la producción arquitectónica.
Como escenario de la vida cotidiana, la casa forma parte de una experiencia continua; actúa como un organismo complejo y sutil que responde tanto al modo de vida de sus habitantes como a los paisajes en los que se emplaza. Tras presentar diversas perspectivas y definiciones de figuras como Le Corbusier, Ernesto Rogers y Lewis Mumford, el arquitecto argentino Eduardo Sacriste destaca en su libro Qué es la casa su rol como reflejo del pasado, partícipe del presente e iluminador del futuro.
