

Descripción enviada por el equipo del proyecto. Ubicado en la ciudad costera de Shenzhen, el campus se concibe como un «campus de patios aterrazados» que integra armoniosamente los paisajes de la montaña, el parque y el puerto. Construido a lo largo de una pendiente suave que domina tanto el parque adyacente como el puerto, el diseño transforma su entorno natural en su mayor atributo: un lugar donde los/las estudiantes pueden «contemplar las frondosas montañas y mirar hacia el mar». Rompiendo con los modelos convencionales de diseño escolar, el proyecto emplea una distribución de marcos cruzados y una volumetría aterrazada que responden con sensibilidad a la topografía del terreno. Este enfoque garantiza vistas a la montaña para todas las aulas comunes, mientras que las aulas especializadas se orientan hacia el sur para maximizar la luz natural. La visión central es crear una academia aterrazada, verde y a escala humana. Inspirado en las tradiciones de los patios de Lingnan y adaptado al clima local, el campus ofrece un entorno de aprendizaje compuesto por «terrazas tipo colina» y «patios íntimos».
