Millones de personas celebraban hace escasos días la victoria de España contra Francia en el Mundial, mientras se preparan para la final contra Argentina. Un grueso considerable ha animado a la Selección Española con la camiseta clásica rojigualda, o bien, con la novedosa de color blanco.
La elevada demanda por la segunda equipación ha llevado a agotar las existencias, tal y como se desprende de la página web oficial de Adidas. Consecuentemente, las personas interesadas en hacerse con la camiseta blanca oficial se topan con el siguiente mensaje: «Lo sentimos este artículo se ha agotado».
Intervención policial
En este contexto, las falsificaciones no paran de aumentar. Una clara muestra de ello es la intervención por parte de la Policía Nacional de más de 66.000 camisetas y conjuntos de selecciones nacionales de fútbol falsificados, con un peso superiora las 16 toneladas.
La intervención se realizó en el marco de una operación internacional contra la piratería en la que se detuvo a un centenar de personas en España como presuntas responsables de un delitos contra la propiedad industrial, principalmente procedentes de Madrid, Barcelona, Málaga, Elche y Denia.


Las prendas intervenidas imitaban diseños, escudos y elementos distintivos de diferentes selecciones nacionales y presentaban una calidad muy inferior a los productos originales. Estaban destinadas a su comercialización ilícita a través de mercadillos, venta ambulante ilegal, plataformas de comercio electrónico y redes sociales.
Más falsificaciones
Una de las organizaciones que ha advertido sobre el crecimiento exponencial de camisetas falsificadas de selecciones nacionales, equipaciones deportivas y merchandising no autorizado es la Asociación para la Defensa de la Marca.
«Las grandes competiciones deportivas son también grandes oportunidades para los falsificadores, cada vez que aumenta la demanda de camisetas oficiales y productos de las selecciones nacionales, proliferan canales ilegales de venta que perjudican a las marcas, a los fabricantes legítimos y a los propios consumidores», ha destacado el director general de la entidad, Gerard Guiu.
La asociación advierte que los productos falsificados incumplen las normas de seguridad y calidad
Dado que los productos falsificados incumplen las normas de seguridad y calidad, la asociación ha advertido sobre el riesgo que puede suponer para la salud y seguridad de quienes los compran.
«El consumidor debe ser consciente de que cuando compra una camiseta falsificada no está adquiriendo una simple imitación barata, está contribuyendo a una economía sumergida que perjudica la innovación, el empleo y la competitividad de nuestras empresas», ha hecho hincapié.
España, a la cabeza de las falsificaciones
España ocupa el segundo puesto entre los países europeos por volumen de falsificación intencionada, según reflejan los datos de la Oficina de Propiedad Intelectual de la Unión Europea (Euipo), que también concretan que la mitad de los españoles con una edad comprendida entre los 18 y 24 años admiten adquirir estos productos a sabiendas al menos una vez al año.
Siete de cada diez consumidores españoles está dispuesto a pagar más por productos mejor diseñados. Sin embargo, paradójicamente, ese mismo valor que los consumidores otorgan al diseño en sus decisiones de compra se está convirtiendo en un acicate para el mercado ilícito de falsificaciones.
La factura oculta del Mundial
Los datos de la Euipo cifran en 12.000 millones de euros en el conjunto de la Unión Europea las pérdidas anuales para el sector de la moda, mientras que bolsos, joyería y relojería acumulan otros 2.700 millones de euros.
El sector de la confección en España pierde 1.000 millones de euros y más de 11.000 empleos al año a causa de las falsificaciones
Al poner el foco sobre España, el impacto directo supera los 1.200 millones de euros al año en estos sectores, si bien en el caso concreto de la confección, el país pierde 1.000 millones de euros y más de 11.000 empleos al año a causa de las falsificaciones.

