Mistral está de moda. No importa que sus modelos de IA no estén entre los mejores, porque a la startup francesa le basta con defender el discurso de la IA europea y soberana que tan relevante se ha vuelto en los últimos meses. Eso ha provocado que su valoración suba, pero lo podría hacer aún más con la llegada a su accionariado de un actor sorprendente: Samsung.
Apostando fuerte. El gigante surcoreano está manteniendo conversaciones para invertir cientos de millones de euros en Mistral. Lo haría como parte de una nueva ronda de financiación que haría que la valoración de la startup gala llegase a los 20.000 millones de euros. Según fuentes cercanas a la operación, Samsung —que ya había invertido antes en Mistral a través de su división de capital riesgo— podría aportar alrededor de 1.000 millones de euros en esta nueva ronda.
Ahora lo importante es «ser de fiar». El interés por Mistral no es casual. Estas conversaciones llegan después de que la administración Trump bloqueara temporalmente el acceso a los modelos de IA más recientes de Anthropic y OpenAI. Eso ha disparado una ola de interés por lo que se conoce ya como la «IA soberana», es decir, modelos de IA que ningún gobierno o país extranjero puedan desconectar de golpe y porrazo. Mistral lleva desde su fundación apostando precisamente por modelos abiertos que cualquier cliente puede personalizar y controlar por su cuenta, sin que decisiones políticas en un país X pueda cortar el acceso de la noche a la mañana.
El dinero no para de entrar. La ronda actual llega menos de un año después de que Mistral fuera valorada en 12.000 millones de euros en una operación liderada por ASML, el gigante holandés de equipos para fabricar chips. En septiembre de 2025 levantó 1.700 millones de euros, la mayor parte procedentes de la citada ASML, que usa los modelos de Mistral para desarrollar sus avanzadas máquinas de fabricación de semiconductores. A principios de año logró otros 830 millones de euros en su primera financiación de deuda, y ahora además de Samsung el fondo Scaleup Europe, de la sueca EQT, también se plantea entrar en la ronda.
Samsung y Mistral cada vez se quieren más. Ambas empresas llevan meses reforzando su alianza. En abril varios medios informaron de que ambas compañías habían estado negociando una colaboración en el terreno de las memorias para chips de IA. Samsung es el mayor fabricante de memorias del mundo, y ha visto cómo sus ingreos y beneficios se están disparando gracias a la demanda de la IA. Invertir en Mistral le da una vía directa de relación con la startup europea con más proyección justo en un momento en el que toda la industria está peleándose por tener acceso a suministro de chips y memoria. Es una jugada más que razonable.
Cada oveja con su pareja. Esta alianza tiene su reflejo en otros movimientos similares en las últimas semanas y meses. En junio, el fabricante de memorias Micron invirtió en Anthropic como parte de una alianza mas amplia que incluye un acuerdo de suministro de memoria a largo plazo. Esta misma semana, Mistral ya cerró una ampliación de su alianza con Microsoft, que se ha comprometido a una inversión «multimillonaria» para usar la infraestructura de cómputo de la startup francesa. Los modelos de Mistral estarán además disponibles a través de Azure.

Mistral Medium 3.5, el modelo más potente de la startup francesa, está muy lejos de modelos abiertos chinos como GLM-5.2 o Kimi K3, y desde luego de modelos frontera de Google, OpenAI o Anthropic. Fuente: Artificial Analysis.
Pero. Pese a todo este interés, los modelos abiertos de Mistral se enfrentan a una realidad muy cruda: están muy lejos de la capacidad de los últimos modelos abiertos chinos. Lo han demostrado recientemente tanto GLM-5.2 como sobre todo Kimi K3, el modelo de Moonshot AI que ya compite casi con Fable 5 y GPT-5.6. Son buenos, bonitos y baratos, y de momento la única ventaja de Mistral es ser europea. Veremos si eso sigue sirviendo.
Trayectoria ascendente. Fundada hace apenas tres años, Mistral se ha convertido en la startup de IA ma´s valiosa de Europa. Su CEO, Arthur Mensch, aseguró en Financial Times en febrero que los ingresos recurrentes anuales de la compañía superarán los 1.000 millones de dólares antes de que acabe el año. El foco total está en el impulso por ganar clientes empresariales, y aunque la promesa es llamativa, será necesario que Mistral acelere también en la capacidad de unos modelos que según los benchmarks se están quedando atrás.
Imagen | Babak Habibi | Mistral
