CATL, literalmente la empresa china de baterías más grande del mundo, acaba de presentar sus nuevas tecnologías en su Tech Day, y nos ha dejado algunas perlas muy interesantes, entre ellas sus nuevas baterías de carga ultrarrápida. Y es que el fabricante ha conseguido desarrollar una batería capaz de cargar el coche en poco más de seis minutos, con una autonomía que supera con creces los límites actuales.
El talón de Aquiles del eléctrico. La mayor barrera psicológica para quien se plantea comprar un coche eléctrico sigue siendo la misma: cuánto tarda en cargar y hasta dónde llega con una carga. CATL lleva años intentando eliminar de raíz este problema a través de innovación. Lo que ha presentado ahora posiblemente haya sido el salto más grande que ha dado la compañía en ambos frentes a la vez.
Lo que ha presentado. La empresa ha anunciado dos tecnologías principales. La primera es la tercera generación de su batería Shenxing, de química LFP (litio-ferrofosfato), que logra cargar del 10% al 98% en 6 minutos y 27 segundos. En apenas 3 minutos y 44 segundos alcanza el 80%. La compañía afirma que, incluso a temperaturas de -30 °C, la batería puede cargarse del 20% al 98% en solo 9 minutos.
La clave de estas magníficas cifras está en la resistencia interna más baja del mundo para carga ultrarrápida: 0,25 miliohmios, la mitad de la media del sector.
Por otra parte está la nueva versión de su batería condensada Qilin, orientada a vehículos de largo recorrido, que alcanza los 1.500 kilómetros de autonomía con una sola carga, según afirma la compañía. Eso equivale más o menos a ir desde Madrid a París sin recargar, y sobre el papel aún te quedaría autonomía. La versión anterior llegaba a los 1.000 km.
Cómo queda frente a BYD. El principal rival de CATL en el mercado global de baterías para vehículos eléctricos es BYD, y hay tanta competencia entre ambas compañías que están empujando el ritmo de innovación a un nivel sin precedentes. Precisamente hace unos días estuvimos en París en la presentación europea de Denza, donde BYD mostraba las capacidades de su Blade Battery 2.0, capaz de cargar del 10% al 97% en 9 minutos. Sobre el pape, la nueva Shenxing de CATL mejora ese tiempo significativamente, logrando prácticamente la misma carga en algo más de 6 minutos.
En condiciones de frío extremo, la diferencia también es favorable a CATL: 9 minutos frente a los 12 que necesita el sistema de BYD para cargas similares a -30 °C. Pero bueno, independientemente del fabricante, lo cierto es que las cifras que se están consiguiendo hoy día son bastante espectaculares.
Juntas, ambas compañías controlan más de la mitad del mercado mundial de baterías para coches eléctricos. Según datos de SNE Research, CATL cerró 2025 con el 39,2% del mercado global, mientras BYD ocupaba el segundo puesto con el 16,4%.
Otras tecnologías. CATL también ha anunciado novedades relevantes en otros frentes. Presentó la segunda generación de su batería híbrida Freevoy, que mezcla química LFP y NCM a nivel de polvo para vehículos híbridos de autonomía extendida (EREV). Esta batería permite hasta 600 km de autonomía eléctrica pura con carga ultrarrápida de serie. Para el final de este año, además, la compañía ha prometido iniciar la producción en masa de baterías de iones de sodio, una tecnología que reduce la dependencia del litio, el cobalto y el níquel.
Puntos de recarga. En infraestructura, que es quizás la parte que más interesa al consumidor, CATL ha anunciado que construirá 100.000 puntos de carga y cambio de batería en China antes de finales de 2028, en colaboración con varios fabricantes de automóviles del país. Como es costumbre, en Europa nos toca esperar. La adopción masiva e infraestructura es uno de los pasos fundamentales para que el cliente final se decante por un eléctrico.
En España tenemos bastantes puntos de recarga, pero según el último barómetro de Anfac, únicamente el 4% de los puntos de recarga disponibles alcanzan los 250 kW de potencia o más, el umbral necesario para acceder a este tipo de recargas ultrarrápidas. De hecho, la de BYD necesita 1.500 kW de potencia, y planean traer unos 3.000 puntos en Europa para 2026. Así que sí, aún queda recorrido en esto.
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