
En Europa, las ciudades se enfrentan al desafío de adaptar las condiciones urbanas existentes a un clima cambiante y a veranos cada vez más calurosos, al mismo tiempo que buscan mejorar el acceso a la naturaleza, a espacios públicos de calidad y a los recursos de las rutinas cotidianas. ReGreeneration, una iniciativa de Horizonte Europa que trabaja en nueve ciudades del continente, aborda este desafío mediante la renaturalización urbana a escala de barrio. Al combinar estrategias para barrios completos, espacios comunitarios y soluciones basadas en la naturaleza para las urbes, el proyecto de Barcelona examina de qué manera la adaptación climática se integra en los espacios residuales y periféricos de la vida diaria. Como parte de una serie que sigue de cerca a ReGreeneration a través de las ciudades participantes, este artículo se centra en Barcelona, donde el proyecto trabaja en el barrio de Trinitat Nova para explorar cómo los espacios urbanos pequeños, a menudo ignorados, contribuyen a modelos de regeneración más amplios.
Barcelona ofrece un contexto único y de especial relevancia para esta ambición gracias al legado urbano y arquitectónico de la ciudad, el cual se ha asociado internacionalmente con la recuperación de calles y espacios públicos. Desde la transformación de su espacio público tras la transición democrática española hasta el conocido proyecto de las supermanzanas y las medidas actuales de reducción del tráfico, Barcelona cuenta con una historia rica y compleja de urbanismo táctico y transformaciones urbanas temporales. A través de diversas escalas, la ciudad demuestra cómo las calles y los espacios subvalorados pueden diseñarse como lugares para el paseo, la actividad, la comunidad, el juego y la naturaleza urbana. El urbanismo táctico es un componente esencial de este proceso, ya que permite introducir y poner a prueba nuevos programas a una velocidad mayor de la que el desarrollo urbano tradicional puede asimilar. La celebración del urbanismo táctico en ciudades de todo el mundo entusiasma tanto a diseñadores/as como a planificadores/as, pero este proyecto se adentra en una pregunta más profunda y compleja sobre el proceso: ¿cómo pueden la flexibilidad y la capacidad de respuesta de las intervenciones urbanas temporales traducirse en políticas y planificación a largo plazo en las ciudades?
