

Descripción enviada por el equipo del proyecto. La arquitectura, a veces, crea un paisaje. Una mejor arquitectura permite que el paisaje permanezca. Cuando nos encontramos por primera vez con el terreno, estaba disperso con huellas de abandono; sin embargo, la tierra en sí ya se sentía completa. En lugar de añadir algo nuevo, esperábamos que la arquitectura perteneciera silenciosamente a lo que ya estaba allí: extenderse en lugar de elevarse, dar un paso atrás en lugar de destacar, permitiendo que la naturaleza siguiera siendo la verdadera protagonista del lugar. Elegir un edificio de una sola planta no fue simplemente una decisión formal, sino una postura frente al territorio. Nuestra esperanza era que la gente recordara el lugar antes de recordar el edificio.
