Descripción enviada por el equipo del proyecto. Esta residencia articula de manera orgánica una composición unificada, orientada hacia la luz del norte, que enmarca los paisajes que se revelan dentro de un vasto panorama abierto hacia el terreno. Tres largos muros de hormigón de distintas alturas, a escala del paisaje, conforman el acceso al edificio. Estos resuenan con la permanencia del sitio ahora transformado por la arquitectura y lo anclan en el tiempo. Una estrecha abertura entre los muros revela la entrada. Tras cruzar este umbral, los espacios organizan las áreas comunes según una distribución flexible y una estructura de madera, señalando de este modo su capacidad para adaptarse a un horizonte temporal más lejano.