
Escapar es una fantasía y un deseo largamente anhelados. A través de la literatura, el cine y la música, se han creado viajes imaginarios, mundos posibles y escenarios para el disfrute. Es precisamente esa fantasía la que alimenta una tipología arquitectónica específica: el hotel. En un contexto de creciente cuestionamiento hacia el turismo, los costos climáticos de los viajes y la competencia y las externalidades asociadas a los alquileres temporarios, esa fantasía adquiere formas aún más sorprendentes. Un hotel ya no es solo un lugar de alojamiento, sino un espacio de disfrute que puede abarcar una amplia gama de actividades, como el entretenimiento, la relajación, el encuentro gastronómico e incluso el trabajo. Esta diversidad de conceptos adopta formas orgánicas e imponentes en los siete proyectos no construidos compilados en este artículo, que van desde hoteles urbanos hasta resorts de playa.
Si un lugar para hospedarse es simplemente un hogar temporal, un hotel puede ofrecer una escapada libre de preocupaciones. Por ello, ante las múltiples opciones que ofrece la comercialización de la vivienda, los hoteles se asemejan cada vez más a los resorts: todo en un solo lugar. En esta selección, la comunidad de lectores y lectoras de ArchDaily comparte sus propuestas de espacios dedicados al esparcimiento y la relajación: paisajismo, spas, juegos, tranquilidad y entretenimiento. Proyectos en Madagascar, China, los Estados Unidos, Eslovenia, Malta, Brasil y Camerún presentan formas orgánicas, colores, iluminación y texturas, combinando materiales para sorprender y distinguirse de su entorno cotidiano. Mientras que tres de ellos toman forma como respuesta al paisaje, los otros cuatro se diseñan en función de su propia variedad de actividades.
