Los centros de datos se han convertido en las nuevas antenas de telefonía: nadie quiere vivir cerca de uno, ni aunque ofrezcan una pasta para construir uno. Hay motivos de peso, como la contaminación o que disparan los precios de la factura de la luz. En este contexto, una startup de San Francisco ha tenido una idea que puede ser una locura o una genialidad: convertir las casas de la gente en centros de datos.
La idea. SPAN es una startup de San Francisco que vende soluciones eléctricas para el hogar, como paneles eléctricos inteligentes o cargadores para vehículos. Su nueva idea se llama XFRA, una «solución de centro de datos distribuido» que instala un nodo GPUs NVIDIA directamente en los hogares. Es decir, en lugar de tener un edificio gigante lleno de GPUs, las reparten en pequeños paneles por barrios enteros.
Estos nodos, que tienen un diseño que recuerda al de un aire acondicionado más grande, contienen 16 GPUs NVIDIA RTX PRO 600 Blackwell, 3TB de memoria y refrigeración líquida. En declaraciones a Ars Technica, el vicepresidente de la empresa aseguró que «Los centros de datos son ruidosos, antiestéticos y, a menudo, disparan las facturas de electricidad locales. Esto es silencioso, discreto y hace que la energía sea más asequible para el proveedor y la comunidad».

Imagen: SPAN
Todos ganan. Según SPAN, su solución es un win-win tanto para los hiperescaladores como los propietarios. Las empresas de IA consiguen aumentar su capacidad de forma más inmediata, evitando los largos plazos de los centros de datos grandes. Mientras tanto, los propietarios que instalen uno de estos nodos tendrán descuentos e incluso no pagar nada por la factura de la luz e internet. Las subidas de la luz son uno de los argumentos de quienes rechazan los centros de datos, por lo que esto puede aumentar el atractivo para los propietarios.
Planes de futuro. SPAN ya tiene en marcha un programa piloto para probar su invento en 100 viviendas este mismo año. La intención es empezar a instalar los nodos XFRA en viviendas de nueva construcción, aunque también contemplan la opción de instalarlos en viviendas ya existentes, además de ofrecer nodos más potentes para clientes comerciales.
Los planes de la compañía es instalar 80.000 nodos XFRA por todo Estados Unidos, lo que alcanzaría 1 gigavatio de potencia distribuida a un coste de construcción mucho más bajo. Eso sí, no serviría para sustituir los centros de datos tradicionales que se usan para entrenar modelos de IA, sino que esta capacidad de cómputo estaría orientada a otros usos como la inferencia, gaming en la nube o streaming de contenidos.
Contexto. El boom de la IA necesita mucha capacidad de cómputo y las empresas se pusieron a construir megacentros de datos como si no hubiera un mañana. Pronto se dieron cuenta del problema: no hay energía para tantos chips. Lo que le ha seguido es una red eléctrica que no soporta tantos centros de datos, la factura de la luz disparándose, las tecnológicas recurriendo a la energía nuclear y una fuerte oposición por parte de la comunidad. Todo esto está provocando que construir y poner en marcha un centro de datos sea un proceso que puede demorarse años, eso si no acaban siendo cancelados.
Quizás no es tan descabellado. La problemática de la energía ha llevado a las tecnológicas a plantearse llevar centros de datos al espacio, donde la energía es ilimitada, o sumergirlos en el mar para refrigerarlos. Las opciones están sobre la mesa, aunque ya hay quien alerta de que son una quimera y aún no tenemos la tecnología necesaria. En este sentido, la idea de SPAN se presenta como una opción bastante más realista, aunque viendo el rechazo que los centros de datos están despertando entre la ciudadanía, no está claro que vaya a tener buena acogida.
Imagen | Xataka, con ChatGPT
