Los mercados de renta variable están inmersos en un rally que dura ya nueve semanas consecutivas, en el caso de Wall Street; y que ha protagonizado ocho de las últimas diez, en el de Europa.
El auge de la Inteligencia Artificial (IA) y la bajada del precio del petróleo (que ahora cotiza sobre los 90 dólares ante las esperanzas de tregua en Irán) son los dos factores que han alimentado esta bonanza de los mercados de acciones a ambos lados del Atlántico.
Y todo indica que este rally va a continuar esta semana, a juzgar por lo que dicen los expertos.
“La tendencia será nuestra amiga, por décima semana consecutiva(…). Pragmáticamente aceptamos que la inercia alcista del mercado es demasiado poderosa como para detenerse espontáneamente a corto plazo mientras no surja una razón objetiva que la quiebre. Y no la hay. O, al menos, nosotros no la identificamos”, han escrito los expertos de Bankinter, en un informe publicado este lunes en el que, no obstante, califican de “deseable” una consolidación.
La mesa de trading de Goldman Sachs aportó un dato que apuntala este pronóstico, al informar de que los hedge funds se inflaron a comprar bolsa americana la semana pasada, al ritmo más acelerado de los últimos seis meses.
El mercado da la espalda a los riesgos
No obstante, cada vez más voces advierten sobre los riesgos macroeconómicos, elevadas valoraciones y concentración excesiva, que podrían provocar una corrección más desordenada de lo deseado en las bolsas.
Un ejemplo es el comentario difundido recientemente por Javier Molina, analista de mercados de Etoro.
“Nueve semanas consecutivas de subidas en el SP500, máximos históricos, una temporada de resultados mejor de lo esperado y una narrativa de inteligencia artificial que sigue atrayendo capital como un imán. El mercado entra en junio con una sensación creciente de confianza. Quizá demasiada”, ha escrito.
Las valoraciones son elevadas tras el rally
Las valoraciones son uno de los puntos que levantan las suspicacias de este especialista. En concreto, le preocupan los niveles alcanzados por la industria de la inteligencia artificial, que está liderando las subidas del parqué.
“Cuanto más sólida parece una narrativa, más importante es preguntarse qué parte de ella ya está reflejada en los precios. Porque, aunque los beneficios esperados de los gigantes tecnológicos siguen creciendo, gran parte de esa expectativa descansa sobre inversiones gigantescas cuyos retornos aún deben demostrarse. El mercado está descontando que el desembolso actual acabará generando enormes beneficios futuros. Quizá tenga razón. Pero esa confianza es precisamente la que exige prudencia”, apunta.
También desde Bankinter han puesto el foco sobre este problema: “Racionalmente, estamos obligados a no perder la perspectiva sobre las valoraciones, que vienen pareciéndonos ajustadas desde principios de mayo (el potencial de las bolsas está casi exhausto)”.
Más allá de que las acciones estén caras o baratas, existen asimismo peligros macroeconómicos que cuestionan la resistencia de la economía estadounidense, hasta ahora apoyada por la riqueza que generan las bolsas y la vivienda, junto con una inversión masiva en la citada inteligencia artificial.
El rally ignora el riesgo de concentración
Junto con lo anterior, otro riesgo importante que los inversores parecen haber decidido ignorar es el de concentración, que ha alcanzado un máximo histórico en Wall Street.
“Incluso si un inversor es optimista sobre la situación de la renta variable estadounidense, llega un momento en el que también hay que preguntarse hasta qué punto uno se siente cómodo invirtiendo en un mercado tan concentrado”, ha escrito Duncan Lamont, director de investigación estratégica de Schroders.
En concreto, el peso de Estados Unidos en el índice global MSCI World ha superado ya el 70 %.
“Eso es mucho dinero en un solo país. Lo que hace esta situación aún más problemática es que los Siete Magníficos (las siete tecnológicas con mayor capitalización) dominan los índices en Estados Unidos. Aunque los inversores puedan pensar que la inversión en el mercado global les proporciona una exposición diversificada a las empresas mundiales, la realidad es que estos siete valores tienen un peso similar en sus carteras que se asemeja al de los siete países más importantes juntos”, añadió este experto.
Con todo, el hecho de que haya voces que alerten de los riesgos no ha frenado a los inversores para seguir comprando el rally. Y así podría seguir sucediendo, según Molina.
“Nada de esto significa que el mercado alcista haya terminado. De hecho, la tendencia sigue siendo claramente positiva. Pero sí recuerda una lección que los inversores suelen olvidar en los mejores momentos: los mercados rara vez son más peligrosos cuando el miedo domina las conversaciones. Lo son cuando la mayoría empieza a pensar que los riesgos ya no importan. Y hoy, quizá, esa sea la variable más importante que vigilar”, apostilla.