El Departamento de Servicios Financieros del Estado de Nueva York ha impuesto una multa de 400.000 dólares (unos 345.000 euros) a Santander Consumer USA, filial estadounidense del banco Santander, tras detectar irregularidades en el cobro de determinadas comisiones asociadas a préstamos para la compra de vehículos.
Según ha informado el organismo regulador en un comunicado, una investigación concluyó que la entidad aplicó cargos adicionales a clientes que solicitaban una ampliación del plazo para realizar los pagos de sus préstamos, sin detallar adecuadamente el coste real de dichas extensiones.
Además de la sanción económica, Santander deberá reembolsar 275.000 dólares (aproximadamente 237.000 euros) a los prestatarios afectados por estas prácticas.
Comisiones superiores a las anunciadas
La investigación del regulador neoyorquino reveló que Santander Consumer USA informaba a sus clientes de una comisión de 25 dólares por aplazar una cuota de su préstamo. Sin embargo, la entidad aplicaba en realidad una tarifa de 25 dólares por cada mes de extensión concedido, un detalle que no quedaba claramente reflejado en la información facilitada a los consumidores.
El Departamento de Servicios Financieros recordó que la legislación bancaria del Estado de Nueva York prohíbe expresamente la publicidad o comunicación de condiciones crediticias que puedan resultar falsas, engañosas o incompletas.
Como consecuencia de esta práctica, los consumidores neoyorquinos habrían abonado alrededor de 237.000 dólares en comisiones superiores a las que esperaban pagar. Asimismo, la entidad llegó a aplicar otros 86.000 dólares en cargos similares que finalmente no llegaron a cobrarse.
Reembolsos para los afectados
El acuerdo alcanzado con el regulador obliga a Santander Consumer USA a compensar a los clientes perjudicados mediante el envío de cheques de reembolso o la cancelación de aquellas comisiones que fueron aplicadas pero aún no habían sido cobradas.
El organismo también destaca que la compañía dejó de aplicar estas comisiones no desglosadas de forma voluntaria antes de la conclusión de la investigación.
La respuesta de Santander
Desde Santander han defendido que la entidad mantiene un firme compromiso con el cumplimiento normativo y la protección de los consumidores. «Actuamos con responsabilidad y cumplimos todas nuestras obligaciones regulatorias», ha señalado un portavoz del banco.
La entidad ha subrayado además que el acuerdo pone fin a un asunto que se remonta a hace casi una década y que tuvo una duración limitada en el tiempo.
«Este acuerdo permite cerrar un asunto de hace casi una década, que se produjo durante un periodo acotado y se interrumpió de forma voluntaria en 2017. La compensación a los clientes afectados se está abordando ahora mediante reembolsos y renuncias a cobros. Valoramos que este asunto haya quedado resuelto», han añadido desde la entidad.
Con esta resolución, Santander Consumer USA da por cerrado un expediente regulatorio que pone el foco en la importancia de la transparencia en la información ofrecida a los consumidores en el mercado de financiación de automóviles.